5 seguros + 1 que conviene tener en el radar si eres joven

En un mundo lleno de incertidumbres, contar con un buen seguro puede marcar la diferencia. Los jóvenes, en particular, tienen necesidades específicas y, a menudo, desconocen los beneficios que los seguros pueden ofrecerles. A continuación, te presentamos 5 seguros + 1 que cualquiera debería conocer y las razones para considerarlos.

1. Seguro para vehículos personales ligeros

Los patinetes eléctricos se han convertido en una opción popular entre los jóvenes para moverse por la ciudad. Sin embargo, su uso también conlleva riesgos, tanto para el conductor como para terceros. Un seguro para vehículos personales ligeros (VPL) te protege en caso de protagonizar un accidente que cause daños a otras personas. Te da la tranquilidad de saber que estás cubierto ante cualquier reclamación y te permite realizar tus desplazamientos con seguridad.

2. Seguro de coche para nuevos conductores

Conducir por primera vez puede ser emocionante y aterrador a la vez. Un buen seguro de coche te protege de los daños que puedas causar a terceros. Además, si así lo deseas, puedes añadir muchas otras coberturas que te ayudarán en otras situaciones, como la asistencia en viaje, el robo, el incendio, los daños propios, etc. El seguro te acompaña desde tu primer día al volante.

3. Seguro de viaje

Viajar por el mundo, ya sea con la mochila a cuestas o con maleta, está a la orden del día cuando uno es joven. Ya te muevas en avión, coche o Inter rail, viajar es una experiencia increíble. Sin embargo, los imprevistos pueden surgir en cualquier momento y un seguro de viaje es un respaldo inestimable en caso de emergencia médica, pérdida de equipaje, robo, repatriación o cancelación del viaje. Disfruta de tu aventura sin preocupaciones, sabiendo que estás protegido ante cualquier imprevisto.

4. Seguro de salud para estudios en el extranjero

Formarse en el extranjero es una oportunidad única. Ya sea gracias a un Erasmus por Europa, un Erasmus Mundus o un posgrado en alguna universidad extranjera. Aprender idiomas, conocer nuevas maneras de aprender, obtener una visión más amplia del mundo, forjar nuevas amistades, ligar… Todo son ventajas. Pero estar fuera de casa conlleva algunos riesgos y los de salud son los primeros que hay que tener presentes. En el extranjero uno no tiene la misma cobertura sanitaria que en casa. Por eso, siempre que uno estudia fuera, es necesario protegerse de cualquier enfermedad o accidente a través de un seguro internacional de salud.

5. Seguro de móvil (o de tableta)

Para muchos jóvenes (y no tan jóvenes) el móvil es una extensión de su propia persona. Un objeto que canaliza buena parte de su relación con el mundo. Desde un terminal controlan sus perfiles en redes sociales, mensajería instantánea, correo electrónico, foros y demás apps de referencia, además de navegar por la red de redes. Por eso, la pérdida, robo o daño del terminal puede ser un gran inconveniente, tanto emocional como económicamente. Un seguro proporciona la tranquilidad de saber que, si le pasa algo al dispositivo, podrás reemplazar o reparar el aparato rápidamente.

 +1. El ahorro

Con veintitantos años, a uno le puede parecer que eso de ahorrar no es tan importante. Pero sí, sí lo es… El ahorro es el instrumento que te permite hacer realidad muchos proyectos vitales. Por ejemplo, los seguros individuales a largo plazo, los llamados SIALP, pueden ser la herramienta perfecta para acumular el dinero que te hace falta para realizar unos estudios, aprender idiomas o darte un período sabático para conocer mundo.

Y luego está la jubilación. Sí, lo sabemos. Eso de la jubilación puede sonar como algo muy muy, pero que muy, lejano. Sin embargo, la reflexión debería ser la contraria: cuanto antes comiences a ahorrar, mejor será tu situación financiera en el futuro. El seguro te ofrece varios productos para preparar tu retiro desde el primer día en que comienzas a trabajar. Así te garantizarás un futuro financiero sin preocupaciones. La clave para lograrlo son los tipos de interés compuestos. El ahorro genera una rentabilidad año tras año y, si uno deja el tiempo correr, las rentabilidades de ejercicios anteriores se van apilando unas sobre otras y contribuyen a que el rendimiento de ese ahorro aumente significativamente.

Por eso, incluimos este +1 en el artículo. Porque es importante volcarse con el ahorro… Sí, desde el primer minuto.