Al mal tiempo, buena póliza de seguros
Los fenómenos meteorológicos son responsables de cientos de miles de siniestros cada año. La lluvia, la nieve, el granizo y el viento causan destrozos en inmuebles y vehículos, con daños que rondan los 779 euros de media. Pero ¿quién se hace cargo de estos percances?
En el aseguramiento de los fenómenos causados por la naturaleza intervienen varias instituciones. Las aseguradoras se ocupan de los desperfectos causados por la mayor parte de estos sucesos. Es el caso de los daños por nieve, granizo, lluvia o de los vientos de hasta 120 kilómetros por hora.
Los datos recabados por Estamos Seguros desgranan los pagos realizados directamente por las entidades a sus clientes del seguro de automóviles y multirriesgo afectados por estos eventos climáticos. El estudio no incluye, sin embargo, los datos del Consorcio de Compensación de Seguros (CCS). Esta es la institución que se ocupa de indemnizar los desperfectos causados por los considerados “fenómenos extraordinarios”.
Así, las aseguradoras desembolsaron 561,6 millones de euros en 2024 para cubrir los daños causados por más de 721.000 siniestros provocados por fenómenos meteorológicos. Esto equivale a un siniestro cada 43 segundos, con un coste medio por incidente de 779 euros.
Las viviendas, las más afectadas por la meteorología
Los datos de siniestros ligados al clima indemnizados por las aseguradoras privadas se distribuyen de la siguiente manera. Dos terceras partes de los percances afectaron a viviendas. Más concretamente, 481.294 casos. Los seguros de comunidades de propietarios atendieron otros 128.903 incidentes. Adicionalmente, se registraron 40.725 expedientes por climáticos en industrias; 34.247 en automóviles, 25.038 en comercios y 11.178 correspondieron a la modalidad de otros multirriesgo.
En cuanto a la distribución por costes, cerca de la mitad de los pagos por siniestros climáticos que atendieron las aseguradoras correspondió a viviendas, con casi 257,3 millones de euros abonados por el seguro de hogar. Les siguieron las industrias, con pagos por importe superior a 161,3 millones de euros; y las comunidades de propietarios, con otros 52,8 millones de euros. Los pagos ascendieron a 50,9 millones de euros en el ramo de automóviles y a 23,6 millones en el seguro de comercio, mientras que la modalidad de “otros multirriesgo” se acercó a los 15,8 millones de euros.
Los siniestros más costosos, los de la industria
Aunque las viviendas constituyen la mayoría de los contratos del seguro de multirriesgos, los siniestros meteorológicos más costosos son los que se producen en industrias. En estos casos, el coste medio de un percance ascendió a 3.962 euros en 2024, frente al coste medio de 535 euros de los daños en hogares. Los incidentes menos onerosos son los que se dan en comunidades de propietarios (409 euros).
Si la comparación se realiza tomando como referencia el fenómeno climático en sí, destaca el granizo, con un coste medio por percance de 2.425 euros. Le siguen el viento (765 euros), la nieve (578 euros) y la lluvia (528 euros)
En términos absolutos, sin embargo, destaca el impacto de la lluvia. Este fenómeno atmosférico aglutinó más del 59% del total de siniestros y más del 40% de los pagos totales (225,7 millones de euros). También fueron significativos los daños por viento, con un 31% de los siniestros y de los pagos (171,7 millones). El granizo copó menos de uno de cada 10 siniestros, pero acaparó el 29% de los costes generados al seguro, esto es, 163 millones de euros. El número de siniestros provocados por la nieve fue muy residual el pasado año y generó unos pagos cercanos a 1,2 millones de euros.
La dana de octubre, un evento sin precedentes
El año pasado estuvo marcado por un evento sin precedentes: la dana de octubre de 2024 que azotó a la Comunidad Valenciana y al sureste peninsular. La mayor parte de los daños fueron por inundación y, por tanto, fueron indemnizados por el CCS. Las aseguradoras colaboraron en la tramitación de los siniestros con esta institución pública en virtud del Procedimiento Operativo Especial (POE) suscrito entre el sector y el Gobierno. Estos siniestros no están recogidos en la información presentada anteriormente.
Sin embargo, la indemnización de una parte de los daños provocados por la dana, en concreto los derivados de la lluvia y el granizo, correspondió a las aseguradoras. Así, entre el 28 de octubre y el 4 de noviembre de 2024, se produjeron 138.454 siniestros climáticos ligados a estos dos fenómenos en el SE peninsular y la provincia de Valencia que generaron pagos a las aseguradoras por más de 180,2 millones de euros.
La intensidad de la dana de Valencia queda confirmada al analizar el ranking de las 10 fechas más intensas del año 2024 por número de siniestros y volumen de pagos. Esta clasificación recoge cuatro días clave de la dana de Valencia (28 de octubre, 29 de octubre, 30 de octubre y 4 de noviembre).
A la vista de estos datos queda claro que, si después de la tormenta viene la calma, es en gran medida gracias al seguro, que se hace cargo de la mayoría de los desperfectos ocasionados por la climatología adversa. Así que ya sabes: al mal tiempo, más que buena cara, buena póliza.


