Así se aseguraban los españoles cuando se aprobó la Constitución de 1978
En estos días de diciembre celebramos que la Constitución Española tiene 46 años. Siendo una de las más duraderas (sólo le supera en vigencia la de 1876), la Constitución de 1978 se ha mantenido como referente fundamental de la democracia española. Desde entonces, el mundo ha cambiado en muchos sentidos. Por ejemplo, los españoles están hoy mucho más asegurados que entonces.
El seguro es la red de protección de la sociedad. Cuando ocurren incidentes, está ahí para proteger a las viviendas, los negocios y los bienes de las personas. Por eso es tan importante estar asegurados. Y los españoles lo saben, como demuestran las elevadas tasas de aseguramiento en muchos ramos. Pero no siempre ha sido así.
El seguro de decesos, por ejemplo, tenía unos 5 millones de asegurados en 1978, mientras que hoy tiene 22,3 millones. Es cierto que actualmente somos más habitantes: 48,4 millones, frente a los 36,9 millones de entonces, pero la evolución de la tasa de aseguramiento es clara: El 46% de los españoles tenía un seguro de decesos en 2023, frente al 13,6% de 1978. Un salto importante.
También ha sido muy notable cómo se ha extendido el seguro de salud entre la población española. En 1978, los seguros de salud atendían a 2,1 millones de españoles, que apenas representaban al 5,7% de la población. Hoy, cuidan de 12,4 millones de personas (¡una de cada cuatro!). Y los asegurados de vida, que eran apenas un millón y medio, son ya 21,1 millones, lo que significa que la tasa de asegurados ha crecido desde poco más del 4% hasta el 43,7% de los habitantes del país.
El seguro de automóvil siempre ha estado muy extendido, pues ya entonces era obligatorio. Eso sí, mientras que en 1978 había 8,1 millones de automóviles asegurados, ahora son 33,4 millones.
Un elemento que ha experimentado un cambio radical en estas más de cuatro décadas es el aseguramiento de viviendas. En los centros históricos de todas las ciudades españolas abundan las casas sobre cuya entrada aparece la frase “Asegurada de incendios”. En su momento, cuando se votaba la Constitución Española, el aseguramiento de viviendas en el país apenas alcanzaba a una de cada cuatro casas, mientras que hoy está a la orden del día: tres de cada cuatro viviendas españolas –o lo que es lo mismo, 21,4 millones–, están protegidas frente a goteras, roturas de cristales, robos, incendios…
España es un país más rico y con mayores cotas de bienestar hoy que en los tiempos en los que aprobó su Constitución. Lo es también, en parte, porque es un país mucho más, y mucho mejor, asegurado. Las cifras que te hemos contado reflejan que cada vez más personas son conscientes de la importancia de contar con el respaldo de los seguros para vivir tranquilas.
¿Dónde estará el seguro dentro de otros 46 años? Es difícil saberlo. Pero lo que sí está claro es que seguirá evolucionando, mejorando el servicio a sus clientes, ganándose su confianza y elevando la percepción de que se trata de un producto necesario y eficaz.

