Coberturas de seguros de hogar: ¿Qué entra en el seguro de mi vivienda?

Quizás no sabías que entre las coberturas de seguros de hogar puedes encontrar respuesta a algunas preguntas interesantes.

¿Has comprado una lámpara, pero tus conocimientos de electricidad se limitan a enchufar y desenchufar aparatos? ¿Tienes un gato y ha saltado por la ventana y se ha lastimado? ¿Te van a operar y no tienes con quién dejar a tu pastor alemán? ¿Has perdido las llaves de casa y no puedes entrar en ella? ¿Tu disco duro externo con todas tus fotos, películas, música y documentos importantes no se enciende?

¿Tu hijo pequeño ha cogido tu teléfono móvil de última generación y lo ha usado como martillo para jugar? ¿Has recibido una reclamación de Hacienda y no sabes qué tienes que hacer? ¿Tu asistenta se ha lesionado limpiando en tu casa? ¿Dando un paseo en bicicleta por la Casa de Campo has atropellado a alguien? ¿Se te ha perdido la maleta en tu escapada de fin de semana a Roma? ¿Tu lavavajillas ha decidido dejar de funcionar y encharcar tu cocina?

Si la respuesta a alguna de estas preguntas es afirmativa (a todas ellas sería desafiar demasiado las leyes de la probabilidad), antes de pensar que se acaba el mundo, consulta la póliza de seguro de tu casa. Para todas ellas, y muchas más, existen coberturas de seguros de hogar. Y son más frecuentes de lo que puedas pensar.

Cada días hay más coberturas en los seguros de hogar

Con el paso del tiempo, y con el fin de diferenciarse de sus competidores para conseguir más clientes, fidelizar los existentes y adaptarse a la evolución de la sociedad y la tecnología, las entidades aseguradoras han ido añadiendo servicios adicionales y coberturas al seguro de hogar.

De esta manera, más allá de reparar o indemnizar los daños que pueda sufrir tu vivienda o que puedas causar tú a un tercero, con motivo de una fuga de agua, un incendio, etc., o de indemnizarte por el robo sufrido, las aseguradoras han ampliado el alcance de sus productos. Se empiezan a incluir otras coberturas de seguros de hogar, como por ejemplo servicios de asesoramiento informático, médico, veterinario o legal, coberturas de bricolaje en el hogar, recuperación de discos duros, asistencia veterinaria para las mascotas en caso de accidente, reparación de electrodomésticos de línea blanca, y una larga lista de alternativas.

Ante un percance, por absurdo que parezca, consulta a tu compañía de seguros. Tu seguro podría tener la solución al problema aunque no lo sepas.

Hoy en día, los seguros de hogar, en sus versiones más completas, ofrecen un abanico de coberturas y servicios con un alcance que en muchas ocasiones el propio asegurado desconoce. Por ello, cuando te ocurra algún percance, por absurdo que pueda parecerte, o estés en una situación en la que necesites asesoramiento profesional, consulta primero tu seguro o a tu compañía, pues podría facilitarte la solución a tus problemas.