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¿Cuánto vale la tranquilidad de saber que tu familia estará protegida?

Los seguros están ahí para protegernos. A nosotros, a nuestra casa, a nuestro coche… y también sirven para preservar el bienestar de nuestros familiares más cercanos si un día ya no estamos para cuidar de ellos. El seguro de vida aporta estabilidad y tranquilidad económica a las familias en un momento de especial vulnerabilidad como es la muerte prematura de uno de sus integrantes.

Este seguro garantiza que, en caso de fallecimiento del asegurado, los beneficiarios recibirán una indemnización establecida de antemano. Ese dinero ayuda a afrontar las consecuencias financieras de que los ingresos de la familia disminuyan por el fallecimiento de uno de los adultos presentes en el hogar. Ahí reside el valor social de esta protección.

Respaldo en distintas etapas de la vida

El seguro de vida es una cobertura que muchas personas buscan cuando alcanzan determinados hitos. Es habitual suscribir un seguro de vida cuando se adquiere una vivienda con un préstamo hipotecario. En este caso, el seguro permite no dejar la deuda pendiente a los herederos. Sean estos la pareja, familiares ascendientes o descendientes. Otro momento habitual en el que se contrata un seguro de vida es cuando se tienen hijos. Aquí, la póliza aporta dinero si fallece el padre, la madre o los dos. Esta liquidez ayuda al progenitor que sobrevive o al tutor de los niños a costear los gastos asociados a la crianza de los menores (educación, alimentación, ropa…) hasta que alcancen la edad adulta o finalicen su formación.

Cobertura valiosa ante eventos repentinos

El pago de la indemnización en el seguro de vida riesgo se produce de manera transparente y rápida. Existe un registro público de seguros con cobertura de fallecimiento en el que se puede consultar si un fallecido tenía una póliza de vida riesgo individual en vigor y, en tal caso, con qué aseguradora.

La muerte prematura puede parecer un hecho improbable, pero un tercio de los 65.000 asegurados que fallecieron en 2022 habían contratado el seguro apenas cinco años o menos antes de perecer.

Coberturas complementarias

Los seguros de vida riesgo han evolucionado para incluir coberturas adicionales que responden a las necesidades cambiantes de los asegurados, como la protección ante enfermedades graves o la dependencia.

Además, los seguros de vida riesgo son percibidos como un mecanismo de pago en especie muy valorado por los empleados. Esta es la razón por la que muchas empresas los incluyen en sus programas de beneficios sociales para fidelizar a sus trabajadores.

En definitiva, los seguros de vida riesgo tienen un enorme valor social. La protección que ofrecen en momentos críticos los convierte en una herramienta esencial para cualquier persona que desee asegurar el bienestar de sus seres queridos.