De la granja a la mesa: cómo el seguro protege la producción ganadera en España
Cuando se habla de seguros ganaderos en España, es fácil pensar en gallinas y pollos. No en vano, son los animales más numerosos dentro de las pólizas pecuarias. Sin embargo, si uno mira más allá del número de cabezas aseguradas y se centra en el capital económico protegido, el panorama cambia radicalmente: el ganado bovino se alza como el verdadero pilar del seguro agrario en el país.
El seguro agrario protege actualmente un capital total de 5.186 millones de euros en el ámbito pecuario. De esa cifra, casi dos tercios corresponden al ganado bovino, con 2.936 millones de euros asegurados. Esta categoría incluye tanto el vacuno de carne como el de leche, además de explotaciones de cebo y lidia. En este caso, el seguro cubre tanto el animal que se cría por su carne como al dedicado a la producción láctea. Si la res se pone enferma o tiene un accidente y se lesiona, su criador está protegido frente a esa pérdida económica.
Gallinas, pollos, vacas y ovejas son los animales más asegurados
La razón de que el bovino concentre tanto capital asegurado está en el valor económico de cada animal y en la complejidad de las explotaciones. Las vacas, especialmente las de producción lechera o carne, representan una inversión considerable para los ganaderos. Además, su ciclo productivo es más largo y su mantenimiento más costoso, lo que hace que el seguro juegue un papel crucial en la protección de estas explotaciones.
A una distancia considerable se sitúa el ganado aviar (gallinas y pollos), con 663 millones de euros asegurados. Esta cifra engloba las gallinas propiamente dichas, que son las que se destinan a la puesta de huevos, y los pollos, que son los ejemplares todavía no adultos y que se crían para consumo humano.
El porcino es fundamental en la gastronomía española, especialmente por la producción de salchichas, jamón, chorizo… Pues bien, cuenta con un capital asegurado de 795 millones de euros. Aquí, de nuevo, el seguro cubre los riesgos asociados a la producción, como las enfermedades.
Las cabezas de ganado ovino también tienen una presencia significativa en el seguro agrario. La carne de cordero y cabrito, así como las leches de oveja y cabra son productos muy valorados. Es normal que quienes tienen explotaciones de estos animales quieran proteger su producción frente a imprevistos. Su capital asegurado asciende a 383 millones de euros.
Agroseguro da protección también a búfalos, ocas, avestruces y faisanes
En total, en España hay 170 millones de animales protegidos por Agroseguro. Aunque el bovino concentra el peso económico, el número de animales protegidos por el seguro agrario muestra una imagen más diversa de la ganadería española:
Pero, además, los seguros ganaderos también se pueden hacer para explotaciones de conejos, perdices, patos y ocas, faisanes, caballos o avestruces, entre otras especies. ¡Incluso búfalos!
Estos datos reflejan la amplitud del sistema de seguros agrarios en España. Porque el seguro agrario no solo protege a los ganaderos frente a pérdidas económicas, sino que también contribuye a la estabilidad del sistema de abastecimiento de alimentos. Al asegurar el capital de las explotaciones bovinas, se garantiza la continuidad de la producción de carne y leche.
Cada vez que disfrutes de un huevo frito, de un queso o de un buen filete, piensa que el seguro ha estado presente en todo el proceso de cría. Porque en el campo, como en la vida, prevenir es la mejor forma de asegurar el futuro.
