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El seguro avanza por el camino de la igualdad

El seguro avanza decididamente por la senda de la igualdad. A finales de los años ochenta, las mujeres representaban un tercio de la fuerza laboral del sector asegurador, según la Encuesta de Población Activa (EPA), y su presencia en puestos directivos era testimonial. Hoy, la mujer representa el 54% de la plantilla de las aseguradoras y es habitual verlas en puestos de responsabilidad.

Los datos de la EPA muestran que, mientras que la presencia femenina en el mercado laboral casi se ha triplicado desde finales de los años ochenta, en el sector asegurador se ha multiplicado por seis. Actualmente, las mujeres representan el 46% de los trabajadores en España. En el sector asegurador son algo más del 54%. Son ocho puntos porcentuales más. El seguro ha sido capaz de atraer más talento femenino, ¿pero por qué? Por muchas razones.

Formar parte del sector de los servicios ha ayudado. La mujer se ha incorporado con mayor presteza a labores de oficina que a las del sector agrario, a las actividades de la industria o a las de la construcción. Pero el seguro es un sector que resulta atractivo con carácter general. De entrada, es una profesión que tiene una inequívoca vocación social. Su día a día redunda en el bienestar de los demás y eso resulta gratificante.

El sector asegurador es capaz de presentar ofertas de trabajo atractivas para cualquier persona

La actividad aseguradora abarca muchos campos: la seguridad vial, la protección del patrimonio, la gestión del ahorro, la salud de las personas, etcétera… Sus equipos estén formados por personas con trayectorias y perfiles muy distintos. En una aseguradora uno encuentra abogados y actuarios, por supuesto; pero también ingenieros, informáticos, médicos, economistas, publicistas, expertos en marketing…

Estabilidad laboral y beneficios sociales

Luego están las condiciones de trabajo, que son envidiables. El 98% de las personas que trabajan en una aseguradora tiene contrato indefinido. Esta tasa de estabilidad laboral no tiene parangón en el sector privado. Además, el seguro es una industria donde los beneficios sociales están a la orden del día. Las aseguradoras favorecen que sus trabajadores generen ahorros durante su carrera laboral para que, cuando llegue la edad de retiro, puedan mantener el nivel de vida que disfrutaron en activo. También es habitual encontrar otros beneficios sociales, como seguros de vida, seguros de salud; préstamos, ayudas para estudios, así como ayudas para el transporte, la comida o los estudios.

Las mujeres con talento tienen aquí la oportunidad de desarrollar su trayectoria profesional. Ellas representan un tercio de los puestos directivos del seguro. No hay igualdad todavía, es verdad, pero su presencia ya es mayoritaria en ciertos departamentos. Las mujeres dirigen siete de cada 10 Departamentos de Recursos Humanos y de Cumplimiento Normativo. También están al frente de más de la mitad de los departamentos de Comunicación, de Marketing y Gestión de datos. En los consejos de administración de las aseguradoras su presencia roza el 27%.

La paridad no se ha logrado todavía en los puestos de mando del seguro. Pero, lo que sí está claro, es que el seguro avanza con paso firme por la senda de la igualdad.