Te contamos
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

¿Eres autónomo? ¡Asegura tu jubilación!

Planificar la jubilación es un paso fundamental para cualquier autónomo. Los trabajadores por cuenta propia deben ser especialmente previsores para asegurarse de contar con recursos suficientes que les permitan mantener su calidad de vida cuando llegue el momento de dejar la actividad profesional. Por suerte, el sector asegurador ofrece productos de ahorro diseñados para ayudarles a disfrutar de una jubilación tranquila y sin preocupaciones.

Uno de los productos más interesantes para los autónomos son los planes de pensiones de empleo simplificados para autónomos (PPES para autónomos). Estos planes permiten a los trabajadores por cuenta propia acceder al llamado “segundo pilar” de la previsión social, igual que los asalariados. ¿Qué significa esto? Que los autónomos pueden complementar su pensión pública con un ahorro privado, beneficiándose además de ventajas fiscales adicionales.

¿Cuánto puedes aportar?

Muchos autónomos desconocen que existen planes de pensiones de empleo simplificados que permiten aportar y desgravarse mucho más que con un plan de pensiones individual. Aprovechar estos planes les ayuda a construir un colchón para el futuro y, además, les permite optimizar la factura fiscal año a año.

El límite máximo conjunto de aportaciones a los planes de pensiones individuales y a los planes de previsión asegurados (PPA) es de 1.500 euros al año. Pero aquí viene la gran ventaja: este límite se puede incrementar en 4.250 euros anuales si las aportaciones se realizan a los planes de pensiones simplificados sectoriales, a los planes de empleo simplificados para autónomos o a los planes de empleo de los que el profesional sea, a su vez, promotor y partícipe. Así, el ahorro anual puede llegar hasta los 5.750 euros en total para este colectivo, una cifra muy superior a la de los productos individuales tradicionales.

El sector asegurador pone a disposición de los autónomos otros productos compatibles con los anteriores que permiten seguir construyendo ahorro para la jubilación en condiciones ventajosas. Uno de ellos es el Seguro Individual de Ahorro a Largo Plazo (SIALP), que permite aportar hasta 5.000 euros anuales. Si se mantiene la inversión durante al menos cinco años, los rendimientos generados están exentos de tributación en el IRPF, lo que lo convierte en una opción atractiva para quienes buscan seguridad y fiscalidad favorable.

Otro producto interesante es el Plan Individual de Ahorro Sistemático (PIAS), que permite aportar hasta 8.000 euros al año, con un límite total acumulado de 240.000 euros. Si el ahorro se transforma en una renta vitalicia tras al menos cinco años desde la primera aportación, los rendimientos obtenidos pueden quedar totalmente exentos de tributación, siempre que se cumplan los requisitos legales. Esta fórmula permite convertir el ahorro en ingresos periódicos para complementar la pensión pública.

Por último, los seguros de rentas vitalicias y los seguros de capital garantizado ofrecen soluciones adicionales para quienes buscan estabilidad y previsibilidad en su jubilación. Las rentas vitalicias permiten transformar un capital en ingresos periódicos, y su tributación depende de la edad del asegurado: cuanto mayor sea, menor será el porcentaje de la renta que tributa (por ejemplo, solo el 8% tributa si se contrata a partir de los 70 años). Los seguros de capital garantizado, por su parte, aseguran la devolución del capital invertido más un interés pactado. Aunque no tienen una exención fiscal específica como otros productos, sus rendimientos tributan como rendimientos del capital mobiliario, y pueden ser una opción interesante para perfiles conservadores que valoran la seguridad del capital.

En definitiva, el seguro pone a disposición de los autónomos todo un abanico de herramientas clave para ayudarles a mirar al futuro con tranquilidad: puedes visitar el portal Ahorrar da mucha vida para conocer con detalle cada producto.

Infórmate y empieza a planificar tu jubilación hoy mismo. ¡Tu yo del mañana te lo agradecerá!