¿En qué debo fijarme al contratar un seguro?
Suscribir un seguro para protegerte o cuidar de tu patrimonio es una buena decisión. Contratar un seguro no debe basarse únicamente en el precio. Entender bien qué estás contratando –qué tienes cubierto y qué no–, es la clave para elegir una póliza que realmente te proteja cuando la necesites. Por eso, te damos media docena de referencias a las que tienes que prestar atención para tener claro hasta dónde llega la cobertura que estás contratando.
Capital asegurado
Es la cantidad máxima que te pagará tu aseguradora en caso de siniestro. Es importante que este capital sea suficiente para cubrir aquello que quieres proteger, ya sea tu vivienda, tu coche o tu negocio. Si el capital asegurado es demasiado bajo y no se corresponde con el valor real del bien asegurado, puedes encontrarte en situación de infraseguro.
Exclusiones de la póliza
Todas las pólizas tienen situaciones que no están cubiertas, por lo que es fundamental tenerlas presente y entenderlas bien. Saber qué no cubre el seguro es tan importante como saber qué sí cubre.
Red de proveedores
En muchos seguros –especialmente los de salud–, las aseguradoras trabajan con una red de proveedores preestablecida. La calidad de esta red de profesionales y servicios marca una gran diferencia. Comprueba qué centros y especialistas están incluidos, si te pillan a mano y qué tipo de asistencia ofrecen.
Plazos y forma de pago
Antes de contratar tu seguro, revisa con qué periodicidad te vendrá el cargo. A menudo la prima es anual, pero también hay seguros que se cobran al semestre, al trimestre o al mes. Hay entidades que te permiten fraccionar el pago, pero consulta si esto conlleva algún recargo. Por norma general, el pago de los seguros se domicilia en la cuenta corriente.
Condiciones de renovación y cancelación
Es importante conocer las condiciones de renovación o cancelación de la póliza. Recuerda que, si no deseas renovar tu contrato, debes avisar a tu entidad con, al menos, un mes de antelación. De igual forma, tu aseguradora debe informarte con dos meses de anticipación sobre cuáles serán las condiciones de renovación.
Periodos de carencia
Algunas coberturas no entran en vigor desde el primer día. Los periodos de carencia son el tiempo que debe pasar desde la contratación hasta que ciertas coberturas pueden utilizarse. Conocerlos evita malentendidos cuando necesites usar tu seguro.