¿Qué es la indemnización en un seguro?

Cuando contratas un seguro, lo haces pensando en algo muy concreto: que responda si ocurre un problema. Cuando se produce ese problema, el seguro te puede ayudar de varias maneras: pagándote una indemnización, dándote una prestación o a través de una combinación de las dos.

La indemnización es la compensación económica que recibes cuando se produce un siniestro cubierto por tu póliza. Es decir, consiste exclusivamente en el pago de una cantidad de dinero para resarcir los daños sufridos. La prestación es, en cambio, la ejecución de un servicio que el asegurador asume para hacer frente al suceso. Existen ocasiones en que se combina el desembolso de indemnizaciones y la puesta en marcha de atenciones. Por ejemplo, en un accidente de tráfico, el seguro puede indemnizarte por las lesiones personales sufridas (compensación económica) y, además, sufragar la reparación de tu vehículo en un taller (prestación de servicio).

¿Cómo se determina cómo actúa el seguro?

El importe de la indemnización o la forma de esa prestación depende de factores como el tipo de cobertura que tengas contratada, los límites establecidos en la póliza, la existencia de una red de prestadores de servicios concertados y la valoración de los daños, que suele realizar un perito profesional.

En cualquier caso, el objetivo del seguro es claro: ayudarte a volver a la situación anterior al problema o, al menos, lo más cerca posible.

¿Qué es la indemnización en un seguro?