Guía definitiva para entender las características de una renta vitalicia

Las rentas vitalicias y temporales constituyen un producto muy relevante en términos de ahorro gestionado por las entidades aseguradoras. Acumulan en torno de 87.259 millones de euros de más de 2,2 millones de asegurados. A estos clientes se suman en torno a 18.000 personas que, tras la última reforma fiscal, han transformado su patrimonio (una casa, una plaza de garaje, un licencia de taxi, etc.) en una renta para toda la vida.

Las rentas vitalicias son productos de desacumulación de ahorro; esto quiere decir que toman un ahorro previamente constituido y con él construyen un flujo de pagos periódicos, regulares y vitalicios. Esto los convierte en productos interesantes para personas que tienen una hucha de ahorro al llegar a los 65 años, o realizan la venta de un bien que les reporta los recursos, y quieren que una aseguradora, sacándole rentabilidad a sus ahorros, le garantice un pago periódico el resto de su vida. Viva lo que viva.

Ser vitalicia es la principal característica de la renta asegurada. Pero, además, ¿sabes que son productos con opciones de personalización? Puede elegir como lo quiere y cuándo lo quiere.

1. Una renta vitalicia es para toda la vida

Las rentas vitalicias son productos de desacumulación de ahorro; esto quiere decir que toman un ahorro previamente constituido y con él construyen un flujo de pagos periódicos, regulares y vitalicios. Esto los convierte en productos interesantes para personas que tienen una hucha de ahorro al llegar a los 65 años, o realizan la venta de un bien que les reporta los recursos, y quieren que una aseguradora, sacándole rentabilidad a sus ahorros, le garantice un pago periódico el resto de su vida. Viva lo que viva.

Ser vitalicia es la principal característica de la renta asegurada. Pero, además, ¿sabes que son productos con opciones de personalización? Puede elegir como lo quiere y cuándo lo quiere.

2. Tu decides a quién quieres transferir tu renta

Si no estás solo en el mundo, y te preocupa que tu pareja se quede desamparada cuando tú faltes, puedes buscar un tipo de renta vitalicia con reversión. La reversión quiere decir que el compromiso del asegurador de pagar periódicamente una renta «pasa» a otra persona designada en el caso de que el beneficiario fallezca. De esta forma, pues, puedes dejar a tu pareja cubierta.

3. Una renta vitalicia puede ser lo flexible que quieras

En el caso de que consideres que vas a tener diferentes necesidades durante el periodo que cobras la renta, puedes seleccionarla de forma que tenga diferentes intensidades de pago a lo largo del tiempo. Piensa, por ejemplo, en alguien que compra una renta vitalicia poco tiempo después de haberse jubilado. En el momento en que empieza a percibirla, su pensión pública cubre razonablemente sus necesidades y considera que no necesita un importante aporte adicional. Sin embargo, a esta persona le preocupa que, cuando pasen 10 o 15 años, será más mayor, tendrá necesidades específicas (tratamientos, cuidadores…) que, tal vez, hagan aconsejable que en ese momento cobre más dinero. Por todas estas razones, el ahorrador, a la hora de comprar la renta, la puede elegir para que permita ese cambio en la cantidad del pago periódico.

4. Tú decides si quieres que tus ahorros tengan herederos

Si tienes descendientes y deseas dejarles una herencia, también puedes buscar tipos de rentas vitalicias con herencia o lo que técnicamente se llamada contraseguro. El contraseguro es, básicamente, el compromiso del asegurador de que, a la muerte del beneficiario de la renta, aquellas personas que éste haya designado (sus herederos) reciban una cantidad relacionada con el ahorro con el que esa persona compró la renta. Los contraseguros se conforman como diferentes porcentajes de ese ahorro. Depende de las condiciones del contrato.

Qué es una renta vitalicia