¿Cuál es la diferencia entre un PPA y un plan de pensiones?

Escribimos esto para que puedas tener las cosas claras. Ahorrar para la jubilación es una sola cosa, una sola meta. Pero a la meta se puede llegar por caminos diferentes. Si existen caminos diferentes es porque hay distintos tipos de caminantes, es decir, ahorradores diferentes. Cada producto, ya sea un plan de previsión asegurado o un plan de pensiones, tiene características específicas que se adaptan a unos u otros ahorradores. Es importante no comprar un producto que no se adapta a lo que tú quieres, y es por eso que es importante entender las diferencias.

Las dos principales formas de ahorrar individualmente son a través de un plan de pensiones individual y un Plan de Previsión Asegurado o PPA. Aquí te vamos a explicar cada uno de ellos.

La principal diferencia entre un PPA y un plan de pensiones individual está en la seguridad. El PPA siempre te va a garantizar que cuando te vayas a jubilar al menos recuperas el dinero que has invertido en el producto, haya pasado lo que haya pasado con los mercados financieros. En el caso del plan de pensiones individual, el plan no puede ofrecer por sí mismo ninguna garantía, por lo que no es posible asegurar que el cliente vaya a recuperar las aportaciones realizadas en el momento de la jubilación.

Este puede ser un matiz muy importante cuando estamos hablando de los ahorros para la jubilación. Hay mucha gente, con un perfil de inversión conservador, que no quiere que su ahorro para la jubilación esté expuesto a la volatilidad de los mercados y, por lo tanto, les da mucha tranquilidad saber, que ocurra lo que ocurra en los mercados financieros, todo el dinero que han invertido está a salvo de fluctuaciones.

Diferencia entre PPA y plan de pensiones: Mitos y leyendas

A la hora de definir las diferencias entre un PPA y un plan de pensiones es necesario combatir algunas creencias instaladas en el imaginario común que no son ciertas. Una de las más habituales es la siguiente: “tengo un plan que invierto en renta fija y por lo tanto no puedo perder”. Falso. El valor de la renta fija fluctúa en los mercados como el de la renta variable, dependiendo de factores como, por ejemplo, la evolución de los tipos de interés y de la famosa prima de riesgo. Así que mucha gente se ha llevado la sorpresa de que, por ejemplo, si ahorró 10.000 euros en un producto de este tipo, cuando llega a la jubilación resulta que sólo recupera 9.500 euros.

Otra creencia muy usual es pensar que “a la larga ahorrar en renta variable en un producto que no ofrece ninguna garantía siempre va a ser mucho más rentable que invertir en un producto garantizado”. Pues bueno: depende. Hay que evaluar muchos factores. Depende, por ejemplo, de tu perfil de riesgo. Depende también de cuánto tiempo te quede para la jubilación. Lo más importante es informarse, asesorarse y, sobre la base de esa información, analizar qué producto para la jubilación te conviene más.

Lo más importante es informarse, asesorarse y analizar qué producto para la jubilación te conviene más

Alguien también podrá preguntarse, “¿cómo es que los planes de pensiones individuales no pueden ofrecer garantías? ¿Y los planes de pensiones garantizados?”. Aquí es necesario aclarar que la garantía de un plan de pensiones individual garantizado siempre es externa.

Es la entidad financiera  que lo comercializa (habitualmente, un banco), y no la entidad gestora del plan la que asume el compromiso de aportar la cantidad necesaria para que el cliente conserve su inversión inicial a una determinada fecha prefijada. Además, la garantía sólo opera en una determinada fecha, y no en ninguna otra.

¿Son compatibles los PPA y los planes de pensiones?

La buena noticia para el ahorrador es que los planes de pensiones y planes de previsión asegurados son perfectamente compatibles y están en continua competencia, pudiendo traspasarse de uno a otro, tantas veces como se quiera, sin incurrir en ningún coste fiscal.

Es decir, que puedes invertir una parte de tu dinero para la jubilación en un plan de pensiones y otra parte en un PPA y así diversificar el riesgo. O si todavía te queda bastante para jubilarme, puedes adoptar una estrategia consistente en invertir en planes de pensiones cuando los mercados financieros están alcistas, y traspasar tu dinero a un plan de previsión asegurado cuando anticipes que el mercado va a bajar y necesitas proteger mis ahorros para la jubilación.

También puedes invertir más en un PPA cuando los tipos de interés están altos, como hace algunos años, y menos cuando los tipos de interés son más bajos.

Puedes invertir más en un PPA cuando los tipos de interés están altos y menos cuando los tipos de interés son más bajos

Donde no existe diferencia entre un PPA y un plan de pensiones individual es en la ventaja fiscal (diferimiento de la tributación) de la que gozan. Cuando aportas hasta un máximo de 8.000 euros anuales (con el límite del 30% de los rendimientos netos del trabajo), no pagas impuestos por esa cantidad (reducción en base imponible), pero luego cuando te jubilas tienes que pagar por ello, aunque se supone que a un tipo marginal más bajo.

(*) No olvides consultar otras referencias, como la fiscalidad del seguro de vida  y las diferencias básicas entre planes de pensiones y seguros de vida.