La renta vitalicia, tu renta para toda la vida

En estos días, desde Estamos Seguros queremos presentarte un producto que tal vez no conozcas: las rentas vitalicias. Un producto que, en todo caso, es especialmente útil para todo aquél que quiera obtener una pensión complementaria que se sume a la pensión pública o, en cualquier caso, quiera garantizarse un ingreso regular para toda la vida.

Para pensar en una renta vitalicia no tienes más que pensar en las pensiones que paga la Seguridad Social; aquí lo único que cambia es quién te paga, pero no cómo te paga.

Hay algunas cosas que queremos decirte sobre este tipo de rentas. Por ejemplo: ¿sabías que son vitalicias?

Parece una perogrullada y hasta lo es; pero es importante entenderlo. Que una renta sea vitalicia quiere decir que su beneficiario la cobrará durante toda su vida. Literalmente, pues, el dinero no se le puede acabar. Da igual lo que vivas, tu renta no se acabará hasta que no te acabes tú; para tu tranquilidad.

¿En qué se diferencia una renta vitalicia de una renta financiera?

Que una renta sea vitalicia quiere decir que su beneficiario la cobrará durante toda su vida

Las rentas vitalicias se diferencian en esto de las llamadas rentas financieras. Una renta financiera es un producto en el que tú tienes un ahorro y lo vas recuperando poco a poco. Como consecuencia, cuando el ahorro se acaba, se acaba la renta. Pero eso no le pasa a la renta para toda la vida. ¿Por qué?

Para imaginar una renta financiera (de las que se acaban), imagina una habitación donde has guardado tus ahorros. Decides que cada mes vas a sacar de la habitación, por ejemplo, 500 euros. Así pues, cada día primero de mes entras en la habitación, coges 500 euros, y te vas. Poco a poco, tu ahorro irá menguando hasta un día que entrarás en la habitación y ya no quedará dinero, o quedarán menos de 500 euros.

La esperanza de vida es un factor relevante para la renta vitalicia

Una renta vitalicia es distinta. En una renta para toda la vida, lo que has de imaginar no es una habitación donde están tus ahorros, sino una sala muy grande donde están tus ahorros y los del resto de los asegurados. El truco de una renta vitalicia es que, si bien es imposible saber cuánto tiempo va a vivir (y seguir cobrando) una persona (por ejemplo tú), lo que es relativamente fácil es predecir cuánto van a vivir 1.000, 10.000, 100.000 o 1.000.000 de personas. Es eso que llamamos esperanza de vida y, si está bien calculada, señala con precisión cuánto tiempo van a vivir como media todos los nacidos en un determinado año.

Ahora la cosa es más fácil. El asegurador que gestiona la gran sala con los ahorros de mucha gente no sabe cuántas veces, cuántos meses, vas a entrar tú para llevarte tus 500 euros. Pero sí sabe cuántos meses, como media, entrará cada uno de los ahorradores; y, por lo tanto, tendrá una idea muy precisa de todos los pagos que va a tener que hacer. Y es así como será capaz de pagarle sus 500 euros mensuales a todos los ahorradores, sin faltar uno, y durante toda su vida. Unos vivirán menos que la media calculada; otros, más. Pero la media se cumplirá, y eso quiere decir que todo el mundo tendrá puntualmente su dinero, durante todo el tiempo que lo va a necesitar.