¿Qué es la solvencia II?

Cuando viajas en un tren o en un avión hay un montón de cosas de las que no sabes nada que trabajan para ti. Equipamientos mecánicos, elementos computerizados, sistemas diversos, que están ahí para que el vehículo funcione como debe y tú llegues a tu destino a tiempo y en perfectas condiciones. Tú poco o nada sabes de todas esas cosas; pero ellas trabajan por tu seguridad. Solvencia II es lo mismo. Es la maquinaria que no ves, pero está ahí.

En este blog ya te hemos contado lo que es la solvencia aseguradora, y por qué es tan importante. Aquí la cosa va, por lo tanto, no de explicarte qué es la solvencia, sino de contarte por qué Solvencia II es excelente.

Definición y entrada en vigor de solvencia II

Se trata del sistema para el cálculo de la solvencia aseguradora que entró en vigor en toda Europa el 1 de enero del 2016. Aquí ya tenemos un elemento importante: desde dicha fecha, todas las aseguradoras europeas calculan su solidez financiera de la misma manera. Todo el seguro europeo es perfectamente comparable, lo cual es una ventaja para ti, porque vives en un mercado único y eso quiere decir que puedes asegurarte con quien quieras.

Pero lo más grande de Solvencia II es cómo funciona. Como buen sistema de solvencia, es un cálculo cuyo resultado es la cantidad de recursos que tiene que tener un asegurador para enfrentar sucesos negativos que le puedan ocurrir. Lo que lo hace excelente es la cantidad de sucesos que se plantea. Se plantea, para ser exactos, todo suceso que se pueda producir con una probabilidad de 1 entre 200 o superior. Para que te hagas una idea, esa probabilidad viene a ser como coger cinco veces seguidas al azar la misma carta de una baraja española.

Solvencia II se plantea sucesos negativos relacionados con las inversiones (una caída de la Bolsa, por ejemplo), o con el negocio (que los percances sean más, o sean más caros, de lo esperado); o de otros muchos tipos. De todos esos sucesos negativos que podrían ocurrir saca la conclusión de que el asegurador debería disponer de unos determinados recursos para enjugar las pérdidas que se le producirían. El asegurador debe tener fondos propios suficientes como para cubrir ese eventual agujero.

Solvencia II garantiza que la aseguradora tendrá fondos propios suficientes como para cubrir todo tipo de sucesos negativos

¿Los tiene? Desde luego. Las cifras publicadas bajo Solvencia II en el mercado español nos dicen que las entidades aseguradoras de nuestro mercado tienen aproximadamente dos veces y media los recursos que necesitarían para cubrir esas pérdidas si se produjesen.

Solvencia II reclama de los aseguradores la realización de un montón de cálculos. Sólo su regulación básica contiene más de un centenar de fórmulas matemáticas. Tú no las ves, pero están dentro de tu contrato y del precio que pagas por asegurarte. Aunque sean 20 euros, incluso menos.