El mejor propósito para el nuevo año: empezar a ahorrar
Comer más sano o hacer ejercicio son algunos de los propósitos de año nuevo más populares. Son grandes ideas, pues el día de mañana agradecerás haber tenido hábitos de vida saludables. Otra forma de mejorar tu futuro: empezar a ahorrar para tu jubilación.
¿Dónde estarás dentro de 15, 30 o 40 años? Es imposible saberlo. La vida es cambio e incertidumbre y, por eso, es muy conveniente tener un colchón financiero preparado para lo que pueda venir. Aunque el futuro es incierto, no necesitas una bola de cristal para estar seguro de que, si te propones ahorrar de manera sistemática ahora, lo agradecerás (y mucho) el día de mañana.
El ahorro es un hábito que conviene practicar durante toda la vida. Y si ahorrar mucho es importante, lo es todavía más ahorrar sistemáticamente. No se necesitan grandes aportaciones: poco a poco, mes a mes, puedes ir construyendo una huchita que algún día te será muy útil.
Nunca es tarde para empezar a ahorrar, pero, cuanto antes lo hagas, mejores resultados obtendrás. Gracias al tipo de interés compuesto, las rentabilidades de tu ahorro se acumularán unas sobre otras y generarán mayores rendimientos a lo largo del tiempo. Por eso, el ahorro continuado y sistemático desde joven es la mejor manera de contar con unos recursos suficientes cuando te jubiles. ¡Pon tu dinero a trabajar ya!
Si te hemos convencido para empezar a ahorrar, déjanos decirte que las aseguradoras cuentan con una amplia variedad de productos que te ayudarán a ahorrar casi sin darte cuenta y que se adaptan a tus preferencias. Sea cual sea tu situación, el seguro siempre tiene una opción de ahorro que se adapta a ti. Puedes echar un vistazo a nuestra página Ahorrar da mucha vida, en la que te explicamos cuáles son las familias de seguros de ahorro que existen y cómo responde cada producto a los tres principales aspectos en los que debes fijarte a la hora de elegir un producto u otro:
- Seguridad: La rentabilidad de la inversión va asociada al nivel de riesgo que asumas. Algunas personas no quieren arriesgarse a perder el importe invertido, mientras que otras quieren asumir ese riesgo a cambio de una posible mayor rentabilidad. Los seguros de ahorro ofrecen opciones para todos los perfiles de riesgo.
- Disponibilidad: Cuándo puedes retirar el dinero ahorrado. Los productos pueden ser totalmente líquidos (es decir, puedes recuperar tu dinero cuando quieras), pueden disponer de ventanas de liquidez (te permiten rescatar tus ahorros en momentos puntuales fijados de antemano) o tener vocación finalista (sólo puedes acceder a tu dinero cuando vence el plazo de inversión). Debes evaluar cuáles son tus circunstancias y si necesitarás o no acceder a ese dinero que destinas al ahorro antes del vencimiento del producto.
- Fiscalidad: Qué ventajas tiene a nivel tributario. Los productos pueden disponer de incentivos fiscales de distinta cuantía y que se aplican en distintos momentos. Hay productos con un tratamiento especial al realizar la aportación y otros que te ofrecen ventajas al percibir la prestación. El tratamiento tributario también puede variar en función de cómo se recupere el ahorro, es decir, de si se hace en forma de capital o como renta.
En Estamos Seguros contamos con un Recomendador que te permitirá averiguar cuáles son los productos de jubilación que mejor se adaptan a ti.


