“Pensé que era imposible que te robaran dos veces en casa, pero a mí me ocurrió”

Siete de cada 10 familias aseguran su vivienda en España. No es de extrañar. Hay un sinfín de cosas que pueden ocurrir en una casa y ante las que el seguro puede salir al rescate, una de ellas, el robo. Según datos del Ministerio del Interior, en 2016 se cometieron en España cerca de 113.000 robos con fuerza en domicilios. La estadística dice que es poco probable que sufras más de uno a lo largo de tu vida pero hay quien rompe la norma. El arquitecto Álvaro Bermejo nos cuenta los dos robos que ha sufrido en su casa y cómo el seguro cambió el desenlace de ambos.

¿Cuántos robos has sufrido y de qué tipo?

En los últimos cinco años me han robado dos veces, aunque sólo para uno de ellos he tenido seguro que me cubriera. En 2014 me robaron en casa. Entonces estaba viviendo en Barcelona y una tarde me llamó el vecino para avisarme de que había visto forzada la puerta de casa. Cuando llegué, estaba todo por el suelo. Según la policía era un robo exprés para tratar de buscar joyas y dinero. Pero como no había nada de eso se llevaron el portátil, una cámara de fotos réflex, una cámara de vídeo, un móvil semi nuevo y una colonia sin estrenar. Pensé que era imposible que te robaran dos veces en casa, pero a mi me ocurrió… Dos años después, en 2016, ya viviendo en Madrid, me robaron de nuevo. En este caso no forzaron la puerta del piso sino la de la terraza, después de descolgarse por el tejado. De nuevo el portátil y las cámaras desaparecieron, y también 100€ que tenía en metálico, unos pendientes de oro y un disco duro externo nuevo, con su caja y todo.

¿Tenía seguro en el momento del robo?

En el robo de Barcelona yo estaba de alquiler y en ningún momento se me había ocurrido hacerme un seguro. El propietario del piso tenía un seguro de hogar que cubría sólo el continente. Es decir, el propio piso. Así que a él el seguro le reparó la puerta de casa (era de madera antigua y la habían reventado con algún tipo de palanca y patadas). El contenido no estaba cubierto y como yo tampoco había hecho un seguro para ello como inquilino, no puede hacer nada. Perdí todo lo que me habían robado, que podría haber sido mucho más… En el segundo caso el piso era de mi propiedad y contaba con seguro de hogar que cubría tanto contenido como continente así que todo lo de dentro estaba protegido.

¿Qué cobertura le dio el seguro?

Aunque la angustia de que alguien haya entrado en tu casa y el destrozo que hacen siempre es igual, la verdad es que en mi caso el desenlace de los dos robos fue muy distinto gracias a que en la segunda ocasión tenía seguro. La aseguradora me indemnizó por  lo que me habían robado. No recuperé absolutamente todo ya que algunas cosas eran más antiguas y su valor había bajado frente al precio original que pagué por ellas y que yo todavía recordaba. Además de reponer el importe de lo robado, para mí una de las cosas más importantes fue la reparación de la puerta de la terraza por donde habían entrado a robar. Estábamos muy intranquilos en casa y poder llamar a la aseguradora para que lo reparara lo antes posible fue un alivio. Imagino que también podríamos haber buscado reparadores de urgencia, pero fue una cosa menos en la que pensar…

¿Cómo valora la experiencia con su aseguradora?

Para mí fue todo perfecto y doy gracias a haber tenido contratado el seguro en la segunda ocasión para no sentir tanta impotencia tras el robo. No obstante, es cierto que yo tuve suerte porque, como era autónomo en aquel momento, guardaba las facturas de prácticamente todo lo que me robaron. Entiendo que esto es algo muy importante porque yo pude demostrar no sólo cuánto valían los objetos, sino cuánto hacía que los tenía. Así, la valoración de su depreciación y todo eso fue exacto. Aunque los autónomos lo hacemos por defecto, es algo que todos deberíamos hacer aunque sólo fuera con los objetos de electrónica o más caros… En el caso de los pendientes, por ejemplo, fue algo más complejo tasarlos, etc. Ahora que ya no soy autónomo no guardo los tickets pero los escaneo… Hay quien dice que no hay dos sin tres…