¿Qué pasa si te intoxicas en un restaurante?

Seguro que alguna vez nos ha pasado, a nosotros o al vecino del quinto, en una comida con amigos, en las típicas cenas navideñas de empresa, en una boda… que al llegar a casa o incluso en el propio restaurante nos hemos encontrado mal. Ahí es cuando te das cuenta de que no han sido las copas, como le diría un adolescente a su madre, si no más bien, que la comida estaba en mal estado y que te han intoxicado. En ese momento es cuando descubres que el mejor compañero se llama RC y será el que te cubra y te solucione este problema.

La responsabilidad civil es aquella responsabilidad que adquieres de reparar el daño que le provocas a otra persona (que suele denominarse “tercero” o “tercera persona”) por un acto cometido por ti o del que eres responsable.

Un ejemplo simple y más ahora en las fiestas navideñas es ¿qué pasaría si para una vez que tu jefe se estira a invitaros a unas tapas en el bar de abajo para celebrar el buen tiempo y toda la plantilla se intoxicara?, pues la solución es fácil, gracias a la Errecé este daño quedaría cubierto por el restaurante.

También, es el caso en el que se te cae una maceta de la terraza en la cabeza de un paseante. La maceta es tuya, estaba en tu terraza, tú eres quien debería ser suficientemente diligente como para impedir que se cayese; así pues, eres responsable de repararle el daño al paseante.

¿Cuántas RC existen?

Responsabilidades civiles hay muchas. La RC más famosa es la RC auto, que es la responsabilidad de los daños que causes con tu vehículo. Otra muy común es la denominada RC del cabeza de familia, que se incluye en las pólizas del hogar. La RC del cabeza de familia es la responsabilidad que adquieres por ti mismo en algunos de tus actos personales, los de las personas que dependen de ti (tu hijo y las cosas de otros que rompe, por ejemplo), y también tus mascotas, por si van por ahí mordiendo y arañando mediopensionistas. La RC del cabeza de familia es, digamos, un mecanismo de seguro para que no acabes a leches con los vecinos.

Esto es lo que mucha gente conoce. Pero Errecés hay de varios tipos, sobre todo en las relaciones económicas. En realidad, casi siempre que alguien provee con un producto o servicio, genera una Errecé. Existe la RC de producto, que es la que cubre financieramente a un fabricante ante la eventualidad de que aparezca una rata muerta en su botella de leche.

La llamada RC patronal, contra lo que parece, no se ocupa de las patronas de las pensiones, sino de las responsabilidades que pueda tener un empresario frente a sus trabajadores en casos de accidente laboral. La RC profesional, asimismo, cubre las responsabilidades en que puedan incurrir muy variados oficios, como médicos o arquitectos, en el ejercicio de su profesión; porque hasta el mejor escribano echa un borrón.

Existe la RC de producto, que es la que cubre financieramente a un fabricante ante la eventualidad de que aparezca una rata muerta en su botella de leche

Que sepas, también, que la del coche no es la única RC obligatoria que existe en España. En realidad, en España hay mogollón de obligaciones de aseguramiento basadas en la responsabilidad civil. Pero otra muy conocida es la llamada RC del cazador. Porque un cazador posee una herramienta bastante dañina, su arma, y va por la vida con perros y tal. Es evidente que no pretende usarlos contra la raza humana, pero quién no ha confundido alguna vez un ciervo con un protésico de Soria, y le ha metido un tirito por error.

El ramo específico de RC General, que no cubre todas las Errecés de las que hemos hablado aquí, ha llegado, en años de mucha actividad, a pagar más de 1.200 millones de euros en errecés, sólo en España. Es un ramo que denominan los técnicos de cola larga, que es una cosa que así dicha promete pero que tampoco es para tanto. Lo mismo un día te la explicamos.