¿Morirse es un problema? No uno, sino dos

Más allá del golpe emocional de gestionar el entierro de un familiar, organizar un sepelio supone siempre un trastorno tanto a nivel económico como de tramitación. De ahí que muchas personas opten por dejar este trámite en manos del seguro. Sólo en 2016, las aseguradoras atendieron el enterramiento de 243.000 personas, es decir, el 60% de los fallecidos del país.

Hay muchos días en tu vida en los que no estás para nada; pero el peor de ellos, el día en el que, realmente, solo estás para una cosa, cuando te ataca la desgracia en forma de muerte de un ser querido.

En realidad, es justo al revés. La muerte no es algo fácil en nuestro mundo actual. Sean cuales sean tus creencias o tus preferencias, trae aparejado un rosario de gestiones y de gastos de los que has de ocuparte en el momento menos adecuado. Tal vez darías cualquier cosa por poder librarte de todo eso. Pero, en realidad, no tienes que dar cualquier cosa; te basta con pagar la prima de un seguro.

La muerte trae gran cantidad de gestiones y gastos de los que te tienes que ocupar en el momento menos adecuado

Cobertura también en el extranjero

El seguro de decesos es aquel que contratan las familias para que el día del fallecimiento de un ser querido todos los gastos de enterramiento estén cubiertos y las gestiones del mismo se realicen. Pero no solo eso sino también la repatriación, si fuese necesario o incluso asesoramiento en la gestión del testamento y asistencia médica o domiciliaria, para que el día en que un ser querido muere, la familia no tenga que encargarse de nada. Ya bastante tiene con lo suyo como para andar con todas las gestiones que hay detrás del fallecimiento de un allegado.

En España, las entidades de seguros se hicieron cargo de unos 243.000 sepelios en 2016. Nada más y nada menos. Alrededor de 165.000 fueron en la misma localidad, pero una parte de ellos requirieron del traslado del fallecido a otra localidad del país (unos 78.000) e incluso traspasar fronteras (en medio millar de ocasiones).

La mitad de las familias en España contrata este seguro pero hay españoles que son más proclives a contratarlo que otros. En la contratación de este seguro influyen elementos culturales, sentimentales y personales; cada persona es un mundo.

Extremeños, asturianos y andaluces son los más propensos a contratar esta protección

En términos generales, los territorios del sur tienden a contratar más estas pólizas, mientras que los norteños lo contratan menos. Por ejemplo, siete de cada diez extremeños tiene una póliza de decesos, sólo dos de cada diez navarros, o uno de cada cinco si quieres contar con una mano, tiene los gastos que conlleva la muerte de un familiar cubiertos. Así pues, si la desgracia se presenta, tuyo es el duelo; del resto se encarga el seguro.

En suma, el seguro de decesos es un seguro moderno, potente, ampliamente presente en nuestra sociedad y cuyo principal objetivo es que, en ese momento en el que tienes un gran problema causado por el fallecimiento de un ser querido, al menos no tengas dos y tengas a alguien que se ocupe de todo.

Decesos en España 2016