Sin seguro, no habría chocolate
El seguro está presente en prácticamente todo lo que haces en tu día a día. Aunque no lo creas, eso también incluye el momento en el que saboreas un delicioso helado o unas onzas de chocolate. Te contamos esto, precisamente, en el Día Internacional del Chocolate.
Todo empieza con las materias primas. Cacao, azúcar y aceite, son las más comunes. Agroseguro, el pool que cubre la producción agrícola, se encarga de asegurar aquellos cultivos que se plantan en España.
Es el caso de la caña de azúcar, la remolacha azucarera y las aceitunas. Todos ellos se encuentran protegidos frente a las adversidades del clima, como la sequía o el granizo. Los productores también están respaldados frente a los incendios que puedan hacerles perder la producción. La superficie asegurada de remolacha azucarera en España para la cosecha de 2025 suma un total de 13.159 hectáreas (ha.), más del 90% se encuentra repartida entre las nueve provincias de Castilla y León, especialmente León y Valladolid. Entre tanto hay casi 290.000 ha. de olivar asegurado en el país, principalmente en Andalucía.
Otro ingrediente habitual en la elaboración del chocolate es la leche. A la vaca le pueden pasar muchas cosas que pueden interrumpir la producción y que un seguro puede atender. Accidentes o enfermedades, por ejemplo. En el año 2025, se han asegurado en España 878.840 vacas lecheras, la mitad de ellas pastan en tres provincias: A Coruña, Lugo y Asturias. Así que, como ves, para hacer chocolate es necesaria la producción agrícola y ganadera de muchos rincones del país.
Hablar de chocolate es hablar de cacao. Pero cacao, como cultivo tropical se cultiva en otras latitudes. No en España. Pero, en todo caso, el seguro le acompaña. Por un lado, está su transporte por tierra y por mar hasta llegar tu mesa. La carga se asegura durante su traslado en distintos vehículos. Ya sean camiones, convoyes de tren o buques de mercancías.
Si el destino del cacao es una fábrica, se aseguran las instalaciones frente a daños materiales a través de un seguro multirriesgo industrial y se protege a los empleados de los posibles accidentes que pudiesen sufrir. Cuando sale del obrador, el chocolate viaja –como ya hiciera el cacao– de nuevo protegido por el seguro de transportes al punto de venta.
Una vez en el lineal del súper, en el estante de la gasolinera o en la vitrina de la cafetería de tu barrio, el seguro sigue presente en la cadena de distribución del chocolate. ¿Cómo? A través del seguro multirriesgo de comercio. Estas pólizas se hacen cargo de los daños que puedan sufrir las existencias del local. Ya sean por inundación, incendio, robo y un largo etcétera.
También se asegura el chocolate en sí. Por un lado, existen los seguros de responsabilidad civil, que protegen al fabricante si se intoxica alguien que consume su producto. Por el otro, están las pólizas de retirada de producto, que corren con los gastos de sacar del mercado una partida en mal estado.
Willy Wonka tenía la inestimable ayuda de sus oompa loompas para superar a sus rivales: Fickgluber, Prodnose y Slugworth. Pero lo que mucha gente no sabe es que, pese al pulso que mantenían por ser los mejores maestros chocolateros, todo ellos tenían algo en común: los cuatro estaban protegidos por el seguro.
En tableta, como relleno o a la taza. Dulce o amargo. Como tú prefieras. El seguro tiene mucho que ver con que puedas disfrutar del cacao en sus múltiples y plancenteras versiones. ¡Buen provecho!


