¿Qué es un plan individual de ahorro sistemático?

El Plan Individual de Ahorro Sistemático, más conocido por su acrónimo PIAS, es un seguro de vida ahorro que comenzó a comercializarse en 2007 y que en apenas 10 años de vida acumula un patrimonio gestionado de alrededor de 11.350 millones de euros. Se trata de un producto de ahorro recurrente muy consolidado en el que confían ya 1.600.000 personas.

¿En qué consiste y cuáles son sus principales ventajas?

Lo primero que tienes que saber es que un plan individual de ahorro sistemático es un seguro de vida. Lo segundo, que su objetivo y vocación es que hagas aportaciones recurrentes todos los años (su límite máximo de aportación anual es de 8.000 euros, y en total no se puede aportar a este producto más de 240.000 euros). Si algún año no puedes poner, no pasa nada. No se requiere que se hagan aportaciones todos los años.

Los PIAS tienen un tratamiento muy ventajoso a la hora de retratarse con Hacienda, siempre y cuando, ésa es la condición, el ahorro acumulado se cubre en forma de renta vitalicia y que en el momento en que empieces a cobrar hayan pasado al menos cinco años desde que pusiste el primer euro. Si se cumplen estas condiciones, toda la rentabilidad del dinero acumulada en el tiempo estará exenta de pagar impuestos.

Un plan individual de ahorro sistemático (PIAS) es un seguro de vida-ahorro

Pongamos un ejemplo: imaginemos un cliente que con 45 años empieza a ahorrar para un plan individual de ahorro sistemático 3.000 euros anuales (250 euros al mes) con el objetivo de percibir ese ahorro en forma de renta vitalicia cuando se jubile a los 65 años. En ese momento, habrá conseguido acumular 60.000 euros de aportaciones, más una rentabilidad de, por ejemplo, 14.500 euros. Esa rentabilidad tendría que pagar casi 3.000 euros de impuestos como renta del ahorro cuando el cliente alcanzara los 65 años, pero si total del importe acumulado en el PIAS (74.500 euros) se percibe en forma de renta vitalicia asegurada, esos 3.000 euros quedan exentos de tributación. Además, cuando empiece a cobrar la renta el tratamiento fiscal también será muy beneficioso.

¿Qué diferencia a los planes individuales de ahorro sistemático de un plan de pensiones o de un PPA?

Fundamentalmente, dos cosas:

  • Los planes de pensiones y PPAs son productos que no se pueden rescatar en cualquier momento. Son ilíquidos hasta la jubilación, y no se puede disponer del ahorro acumulado, salvo en circunstancias muy excepcionales (enfermedad grave, desempleo de larga duración,…). Los planes individuales de ahorro sistemático se pueden recuperar, con carácter general, en cualquier momento si necesitamos disponer de golpe de ese ahorro. Eso sí, en ese caso se pierde la ventaja fiscal de la exención, teniendo que tributar por la rentabilidad acumulada como cualquier otra renta del ahorro.
  • La ventaja fiscal de los planes de pensiones y PPAs está en el momento de la aportación (reducción de las cantidades aportadas, hasta 8.000 euros anuales, en la base imponible del IRPF). Cuando se cobra tributan como rendimientos del trabajo. La ventaja fiscal de un plan individual de ahorro sistemático no está a la entrada (las aportaciones no se pueden reducir de la base imponible del IRPF) sino a la salida (exención de todos los rendimientos acumulados). Son susceptibles de ser utilizados por cualquier persona, incluso aunque no perciba rendimientos del trabajo.

Adicionalmente, debe destacarse que, aunque los límites máximos de aportación anual sean idénticos en planes de pensiones/PPAs y en PIAS (8.000 euros), se trata de límites totalmente independientes y perfectamente compatibles. Es decir, que una persona que quisiera aportar en un mismo año 8.000 euros a un plan de pensiones y 8.000 euros a un PIAS, podría hacerlo sin ningún problema.

¿Qué diferencia al PIAS de otros productos de ahorro más recientes como los Seguros Individuales de Ahorro a Largo Plazo (SIALP), más conocidos como Planes de Ahorro 5?

  • Los Planes individuales de ahorro sistemático pueden ser productos con rentabilidad garantizada, o no. Los SIALP siempre tienen que ofrecer una garantía al vencimiento de, al menos, el 85% de las primas aportadas.
  • Su límite máximo de aportación anual es diferente. En los PIAS es de 8.000 euros anuales. En los SIALP es de 5.000 euros anuales. Se trata de límites totalmente independientes y perfectamente compatibles. Es decir, que una persona que quisiera aportar en un mismo año 8.000 euros a un PIAS y 5.000 euros a un SIALP, podría hacerlo sin ningún problema.
  • Los PIAS y los SIALP, eso sí, tienen la misma ventaja fiscal a la salida (exención de la rentabilidad acumulada).
  • Las condiciones para disfrutar de ese tratamiento fiscal son diferentes:
    • En los SIALP la rentabilidad acumulada queda exenta cuando transcurren, al menos, cinco años desde la primera aportación y no hace falta cobrarlo en forma de renta vitalicia (se perciben en forma de capital).
    • En un PIAS, la rentabilidad acumulada queda exenta cuando transcurren, al menos, cinco años desde la primera aportación y se cobran en forma de renta vitalicia.