Verano con tranquilidad: cinco seguros que pueden convertirse en tus mejores compañeros de viaje

El verano es sinónimo de descanso, escapadas, carretera y maletas. Que tu destino sea la playa, la montaña o la ciudad, es tu elección. Pero vayas donde vayas y hagas lo que hagas, pueden surgir imprevistos. La buena noticia es que el seguro estará ahí para ayudarte en lo que haga falta. Ya sea durante un viaje, en casa o mientras te desplazas, distintas modalidades aseguradoras te permiten disfrutar de las vacaciones con mayor tranquilidad.

Si este verano vas a coger el coche, recuerda que tu póliza puede incluir la asistencia en viaje. Esta cobertura te presta ayuda cuando tu vehículo se avería o sufre un accidente que te impide continuar el desplazamiento. Entre otras prestaciones, puede contemplar el remolque del vehículo, reparaciones urgentes o apoyo a los ocupantes para regresar a casa o continuar el viaje.

Si eres de los que se mueve en transporte colectivo, recuerda que tu billete de transporte incluye siempre el seguro obligatorio de viajeros. Esta protección indemniza el fallecimiento, la invalidez permanente o la incapacidad que pueda sufrir un pasajero en un trayecto en autobús, tren, tranvía, ferry…

Los seguros de coche, hogar, salud, transporte colectivo o viaje pueden ser de gran utilidad en estas fechas

Mientras tanto, la vivienda no tiene por qué quedarse sola. El seguro de hogar protege la casa y los bienes que contiene frente a numerosos riesgos. Entre las coberturas más habituales figura la protección frente al robo, incluyendo tanto los bienes sustraídos como los daños que los delincuentes puedan causar durante el asalto o su intento. Otra cobertura importante es la de bienes refrigerados: si una subida de tensión echa a perder los alimentos que dejaste en el congelador, tu seguro puede indemnizarte.

El seguro de salud también te acompaña cuando viajas dentro de España, tanto si tienes una póliza de cuadro médico como de reembolso. Si te pones malo o sufres un percance, podrás acceder a la sanidad privada. Y si viajas al extranjero, el seguro cubre la asistencia sanitaria urgente que necesites por una enfermedad o un accidente sobrevenidos durante el viaje, con ciertos límites de estancia y de gastos.

Y, por supuesto, están los seguros de viaje. Estas pólizas están diseñadas para proteger frente a muchos de los contratiempos que pueden surgir lejos de casa: problemas médicos, pérdida de equipaje, cancelaciones, gastos inesperados de alojamiento o transporte, e incluso repatriaciones. Su utilidad no se limita a los viajes internacionales; también pueden aportar tranquilidad en desplazamientos dentro de España.

En definitiva, el seguro puede acompañarte durante todo el verano, tanto si recorres cientos de kilómetros como si simplemente te ausentas unos días de casa. Antes de hacer la maleta, merece la pena dedicar unos minutos a revisar las coberturas de tus pólizas. Es posible que descubras que ya cuentas con más protección de la que imaginas.