Y tú… ¿qué sabes de pensiones?
¿Sabías que la mitad de los adultos en la UE no comprenden adecuadamente conceptos financieros básicos? Hablamos de términos como “riesgo”, “rentabilidad”, “cobertura”, “inflación”, “tipo de interés”… Manejar con soltura estas ideas es fundamental en un entorno como el actual, en el que los ciudadanos tenemos que adoptar de manera recurrente decisiones financieras que tienen un hondo impacto en nuestras vidas.
En Estamos Seguros queremos acercarte algunos materiales de educación financiera elaborados por la Autoridad Europea de Seguros y Planes de Jubilación (EIOPA, en inglés) e invitarte a reflexionar sobre las pensiones. Para romper el hielo, te lanzamos una batería de preguntas:
¿Te has preguntado alguna vez qué sabes tú sobre las pensiones?
No está de más plantearse esta cuestión porque, más tarde o más temprano, te retirarás y querrás hacerlo de manera confortable. Qué mejor forma de hacerlo que familiarizarse con este tema, ¿no?
¿Qué es una pensión?
Una pensión es una prestación económica y se puede recibir por muchos motivos. Hoy, en este artículo, hablaremos de sólo una de sus modalidades: la pensión por jubilación.
¿Cuál es la edad de jubilación en tu país?
La edad de acceso a la pensión de jubilación pública depende de la edad del interesado y de las cotizaciones acumuladas a lo largo de su vida laboral. En España, tal y como indica la Seguridad Social, hay que tener 67 años o haber alcanzado los 65 años, si se acredita haber cotizado 38 años y 6 meses, para comenzar percibirla. Además, la trayectoria laboral del trabajador (o mejor dicho, su carrera de cotización) determinará si se cobra íntegramente la pensión de jubilación o si se debe aplicar algún tipo de coeficiente reductor.
¿Por qué conviene tener un ahorro complementario a mi pensión pública?
Nadie puede prever el futuro, pero uno sí puede adelantarse a ciertos acontecimientos. Los movimientos demográficos son, por norma general, procesos lentos y que son monitorizados de cerca por muchas instituciones (organismos públicos, servicios de estudios, la prensa…). Por eso, se puede prever cómo será la sociedad española de dentro de 10, 15 o 20 años.
La realidad es que la sociedad española está envejeciendo fruto del aumento de la esperanza de vida y de la baja natalidad. Este fenómeno demográfico generará una presión creciente sobre las partidas de gasto público más relacionadas con la atención a los mayores. En materia de pensiones, se espera un deterioro de la llamada tasa de sustitución. Es decir, de la proporción que representa la pensión público comparada con el último salario percibido. El descenso de la tasa de sustitución hace conveniente disponer de ahorros que permitan complementar esa pensión pública y mantener un nivel de vida en línea con el disfrutado cuando se estaba en activo.
¿Cuándo tiempo debe durar tu ahorro para la jubilación?
Esta pregunta está directamente relacionada con otra que es: “¿Cuántos años esperas vivir?”. La prolongación de la esperanza de vida invita a pensar que, alcanzada la jubilación, queda mucho tiempo por delante. Ciertamente, años; probablemente, lustros; y, posiblemente, incluso décadas. Pero claro, cuánto más tiempo se espere vivir, más ahorro complementario hay que tener.
¿En qué gastarás tu dinero durante la jubilación?
Los patrones de consumo cambian durante la edad. Cuando uno se hace mayor quiere seguir disfrutando de la vida y, además, dispone de tiempo para embarcarse en mil y un proyectos. Hay partidas que reducen su relevancia en el presupuesto familiar llegado el retiro. Los hijos suelen estar criados y la casa pagada. Forman parte de fases de la vida que se han dejado atrás. Pero hay otras que crecen en importancia. Es el caso del gasto sanitario (fármacos, médicos…) y sociosanitario (cuando uno deja de poder valerse por sí mismo necesita la ayuda de una tercera persona o, incluso, el ingreso en un centro de mayores).
¿A qué edad conviene comenzar a ahorrar?
Si alcanzada la edad de jubilación esperas vivir 10, 15 o 20 años y echas la cuenta del ingreso complementario que te interesará tener para mantener tu poder adquisitivo, descubrirás que es necesario disponer de un volumen relevante de ahorros. ¿Cómo conseguirlo? ¿Hay que renunciar al presente para disfrutar del futuro? En absoluto. Es cuestión de organizarse.
Sobre el ahorro juegan tres factores: el dinero aportado, el rendimiento obtenido y, no menos importante, cuánto tiempo se ahorra. Si comienzas a ahorrar a una edad temprana, otorgas más margen para que tu propio dinero se ponga a trabajar. Es el efecto del llamado “tipo de interés compuesto”. Las rentabilidades se acumulan unas sobre otras y, con el paso del tiempo, van generando mayores rendimientos. Si a esto le sumas la constancia en el hábito de ahorrar, has dado con la tecla para reunir esos ahorros que te harán falta para vivir con holgura tu retiro.


