Así son los principales accidentes de los ciclistas

Así son los principales accidentes de los ciclistas

En un vehículo de dos ruedas el conductor es más vulnerable, por eso es necesaria una actitud especialmente atenta y responsable por parte de él.

El ciclismo es una actividad de aire libre que comporta muchos beneficios para la salud, aparte de ser una forma genial de hacer grupo y, en general, sentirse bien. Cada vez que alguien se sube a una bicicleta, lo hace con la expectativa de tener una experiencia positiva, y así debe ser. Lamentablemente, el ciclista es parte del tráfico y eso lo convierte en una víctima potencial de las que, de forma inevitable o evitable, se acaban produciendo en el mismo.

El análisis de los porqués de la accidentalidad de los ciclistas da para mucho más que este post. Por eso, en este texto nos proponemos, sólo, llamarte la atención sobre un hecho que seguro ya conoces, pero que no está de más recordar: en un vehículo de dos ruedas, con o sin motor, eres tu propio chasis. Esto te hace más vulnerable como conductor y reclama de ti una actitud especialmente atenta y responsable.

En un vehículo de dos ruedas, con o sin motor, eres tu propio chasis

Según la información del sector asegurador, las lesiones en articulaciones son la gran bestia negra de quienes van sobre dos ruedas. El 10% de las secuelas que sufren estos conductores tras accidentes se concentran en la rodilla, un porcentaje que es del 7% para el conjunto de víctimas de accidentes de tráfico Lo mismo ocurre con el hombro; es el lugar donde se localizan el 7% de las secuelas en el conjunto de las víctimas, pero el 9% para los de dos ruedas.

Este tipo de conductores, también, tienden a sufrir especialmente secuelas en los brazos y muñeca, en la mano, el pie o las piernas. En definitiva, las extremidades son el punto más vulnerable para este tipo de personas implicadas en el tráfico rodado.

Las lesiones se pueden producir con gran facilidad y, además, pueden llegar a ser muy invalidantes. Esta es la razón por la que existe la normativa de circulación que obliga a los conductores a respetar a los ciclistas y a darles un espacio de seguridad que convierta el tráfico en una experiencia tan segura para ellos como para los demás. Es fácil, cuando se viaja dentro de un armazón de metal pesado y seguro, olvidar la forma en que interactúan las fuerzas en momentos como los adelantamientos; pero es imperativo ser consciente de ello cuando se comparte el tráfico con personas que viajan en otros vehículos más vulnerables.

Por tu parte, eso sí, es de esperar que respetes también las reglas de circulación a rajatabla. Debes ser consciente de que, de no hacerlo así, con toda seguridad tú serás el principal perdedor.