¿Cómo afectará la digitalización a los seguros? - Blog | Estamos Seguros

¿Cómo afectará la digitalización a los seguros?

Hoy en día, todo el mundo habla de digitalización. Es la palabra de moda y el fenómeno que más curiosidad concita. ¿Nos va a afectar a los seguros? Pues, la verdad, lo más probable es que sí. El seguro no permanecerá ajeno a la digitalización de nuestra sociedad y nuestra economía y, hoy por hoy, cabe pensar que será por tres vías por donde influya decisivamente en cómo se hagan las cosas.

El primer impacto es un impacto de producto. El seguro, como todo producto que está en el mercado, reacciona a las necesidades de sus clientes. La digitalización, en primer lugar, va a crear riesgos nuevos: son los llamados riesgos cibernéticos, de los cuales, es de esperar, quienes están expuestos a ellos van a querer protegerse. Tampoco hay que olvidar los riesgos que cambian, como le puede pasar al seguro del automóvil, con realidades todavía lejanas pero que no se pueden olvidar, como la conducción autónoma.

El segundo impacto, no menor, se refiere a la relación con el cliente. La digitalización tiene la consecuencia de que le da al cliente mucho poder; pero, en un proceso paralelo, también está incrementando exponencialmente la cantidad y calidad de cosas que el asegurador es capaz de saber sobre su asegurado. En un mundo interconectado, efectivamente, las posibilidades están abiertas para un asegurador de, por ejemplo, saber si su asegurado de vida, o de salud, se mueve y tiene actividad física en su día a día. Con mayor información, las aseguradoras adquirirán mayor capacidad de ofrecer a sus clientes productos plenamente adaptados a sus circunstancias mientras, en paralelo, puede contactar con su cliente más veces y con mayor rapidez.

El futuro, por lo tanto, se dibuja con unos perfiles muy interesantes. El asegurador sabrá muchas cosas sobre la persona o el objeto asegurado y, además, se podrá comunicar con ella con mayor eficiencia; ya no está lejos el futuro en el que el asegurador de una casa podrá «hablar» con ella para saber «qué le pasa». Todo eso significa servicio más rápido, eficiente y completo, y una mayor capacidad de ofrecerle a cada cliente lo que verdaderamente necesita según sus hábitos de vida o sus necesidades.