España, tierra motera: 1 de cada 14 personas conduce sobre dos ruedas - Blog

España, tierra motera: 1 de cada 14 personas conduce sobre dos ruedas

En España hay mucha gente que prefiere ver el mundo sobre dos ruedas. Son, de hecho, como mínimo 3,3 millones de personas; lo cual quiere decir que, si nos damos un paseo por la población en que vivimos, uno de cada 14 personas con las que nos crucemos es motero o motera. Lo sabemos porque todos tienen su vehículo asegurado.

El seguro nos revela que, por edad, el colectivo más numeroso es el de conductores de hasta 35 años. Pero, aunque sea el más numeroso, este colectivo apenas el 18% del total de conductores de esa edad. En tramos de edad intermedios, por encima de los 40 años, la cuota es muy parecida.

La moto no se comparte

Una característica recurrente en nuestro estudio anual sobre el mundo de las dos ruedas en España, es que la moto no se comparte. Tan sólo uno de cada 140 vehículos de dos ruedas que circulan por España tienen designado en el contrato de seguro un segundo conductor; lo cual quiere decir que los otros 139 los conduce, en solitario, el propietario del vehículo. La moto no se presta.

Otro de los elementos importantes que se deriva del estudio es que las dos ruedas ganan presencia entre las conductoras. La mujer se está incorporando crecientemente a las dos ruedas.

Es un porcentaje que va al alza, pero que todavía no se corresponde con la presencia de la mujer en otro tipo de vehículos.

Ellas representan el 20% de los conductores de escúteres y ciclomotores.

(ella son las propietarias, por ejemplo, el 30% de los turismos) ni, mucho menos, con su peso sobre el total de la población (50%).

Otro elemento importante que aflora del estudio es el papel fundamental que juega en el mundo de la moto el conductor experimentado. Uno de cada dos conductores de motos o escúteres lleva más de 20 años subido a ella, a lo que hay que unir que un tercio más lleva entre 10 y 20 años disfrutando del viento en la cara.

Las provincias más motorizadas

La vocación por las dos ruedas, asimismo, va por barrios; o, por lo menos, por territorios. Tomando como referencia las motos y escúteres sumados, Gerona, Málaga Granada y Barcelona son las provincias moteras por excelencia. Existe, desde luego, un factor climático (las motos tienden a estar menos representadas en territorios donde llueve más o hace más frío); pero no hay que fiarse, porque en los cuatro rincones de España se acaban encontrando focos de afición.

La moto, pues, es algo muy nuestro; de todos nosotros.