¡Fuego! Todos los datos sobre los incendios en hogares en España | Blog - Estamos Seguros

¡Fuego! Todos los datos sobre los incendios en hogares en España

El fuego, y sólo hablando de bienes asegurados, causa anualmente daños por un valor aproximado de 500 millones de euros, es decir, 6.000 euros de media. Tres de cada cuatro de estos incendios se producen en hogares y en este caso el coste de reparación ronda los 3.000 euros. Son algunas de las estadísticas sobre incendios más sorprendentes que se desprenden de analizar los casos de incendio que atiende el seguro cada año en España.

El seguro de incendios es, probablemente, uno de los primeros, si no el primero, de los seguros comúnmente contratados por los particulares. Sin ir más lejos, su origen se remonta a hace ahora ya más de 200 años. Nosotros ahora no somos plenamente conscientes, pero desde que el hombre vive más o menos apelotonado en aglomeraciones urbanas, el fuego ha sido su peor enemigo, porque, de todos los peligros que le acechaban, era el más susceptible de dejarlo sin nada.

Hoy en día, sin embargo, el fuego ya no inspira el mismo miedo. Las propias cifras del seguro sugieren que, en términos estadísticos, tienen que pasar más de cien años para que un patrimonio sufra un incendio. En términos de seguro, de hecho, podríamos decir que hace bastante más daño el agua que el fuego si tenemos en cuenta que los incendios cuestan cerca de 500 millones de euros anuales a las aseguradoras, frente a los 1.300 millones de los daños por agua

Pero el fuego sigue ahí; y si no hay que tenerle miedo, desde luego sí que hay que tenerle respeto. Aun siendo mucho menos frecuente que antes y todo, el fuego, y sólo hablando de bienes asegurados, causa cada día del año daños por un valor aproximado de 1.350.000 euros. O, si lo prefieres ver así, cada día del año, lo cual incluye domingos, festivos y el de tu cumpleaños el fuego quema las ganancias totales anuales de 55 trabajadores españoles.

¿Dónde se producen más incendios?

Hoy por hoy, según nuestros datos, el 78% de los incendios que indemnizamos los aseguradores a través de los productos llamados multirriesgo se han producido en viviendas, lo cual no debe extrañarte, porque hogares es de lo que más hay y, además, has de tener en cuenta que en otro tipo de edificios e instalaciones (como fábricas o locales públicos) suele haber elementos para el sofoco de incendios que los particulares no solemos tener; y eso, no lo dudes, ayuda. A esto hay que añadir otro 8% que se produce en las zonas comunes de las comunidades propietarios, además de los incendios en comercios, que son otro 8%, y los producidos en industrias, un 5%.

Si lo analizamos desde el punto de vista territorial, la estadística nos dice que en la ciudad de Madrid, lógicamente la concentración urbana donde más incendios hay, se produce uno cada hora y 40 minutos, según nuestras estimaciones.

El coste de los incendios

Un incendio medio en un hogar en España devora bienes y capital por valor de 1.200 euros como media, cifra que es bastante parecida en el caso de las comunidades de vecinos. Sin embargo, cuando hablamos de negocios, la cosa va subiendo: en los comercios, el incendio medio se va a 2.400 euros, y en las industrias ronda los 9.500 euros. Esto es lógico, puesto que el fuego, aquí, está atacando edificios donde suele haber equipamientos o mercancías almacenadas que superan en valor las cosas que suele haber en una casa o, incluso, en un comercio.

La prevención de los incendios

¿Qué hay que hacer frente al fuego? Como ya hemos dicho antes, nuestra condición de ciudadanos del siglo XXI nos permite abordar el tema con tranquilidad, que no con desinterés. El fuego ya no es tan relevante, ni está tan presente, como en la vida de nuestros tatarabuelos; pero eso no quiere decir que podamos pasar de él así como así. El incendio, en la medida de cada uno, hay que prevenirlo, tanto con medidas como los extintores como mediante el menos común de los sentidos, que es el sentido común. La mejor forma de prevenir y no inflar las estadísticas sobre incendios es no hacer el cabra.

Pero las fatalidades existen y, por muy prevenidos que seamos, los percances llegan. Por ello, tener un buen seguro es el instrumento que te permite tener la tranquilidad de que , si tu patrimonio se quema, por lo menos no lo hará también su valor.