Los 3 elementos clave que garantizan la innovación en el seguro
El seguro evoluciona en función de las necesidades de sus asegurados y, para lograrlo, pasa por una constante transformación. En plena revolución digital, la innovación en el sector asegurador gira en torno a la implementación del big data en las estructuras tecnológicas de las aseguradoras y el uso de la Inteligencia Artificial (IA).
El VIII Termómetro de Inteligencia Artificial y Big Data en el sector asegurador español, elaborado por ICEA, apunta que la implantación de esta tecnología está creciendo en la industria. En 2023, tres de cada cuatro aseguradoras en España están trabajando o desarrollando proyectos de Inteligencia Artificial.
La Inteligencia Artificial permite conocer mejor al cliente, ofrecerle productos más personalizados y anticiparse a sus necesidades prediciendo escenarios. La IA aprovecha la información acumulada por diversos dispositivos conectados para adelantarse y realizar propuestas. Esta valiosa información permite la máxima personalización de productos.
Gracias al desarrollo de la IA, los clientes podrán contar con productos plenamente adaptados a sus exigencias y necesidades. Mejorará la prevención, se reducirá la siniestralidad y las aseguradoras podrán cubrir riesgos que, por el momento, no son técnicamente asegurables.
Pero para que la IA pueda desarrollar soluciones beneficiosas para los asegurados, necesita de un alimento imprescindible: el procesamiento de datos y su posterior interpretación a través del machine learning. Gracias al procesamiento de grandes cantidades de datos, el seguro puede establecer patrones que, de otra forma, pasarían inadvertidos. Estas nuevas tecnologías hacen posible aprender y desarrollar nuevos modelos de negocio que se ajusten a las demandas cambiantes de la sociedad, como la posibilidad de cubrir riesgos hasta ahora desconocidos.
Los datos permiten una mayor personalización de los productos y esto se traduce en mayor transparencia para los clientes, que podrán acceder a coberturas y ofertas más adecuadas a su perfil. El análisis de los datos, además, maximiza la eficiencia de los procesos internos de las aseguradoras, automatizando ciertos procesos básicos y rudimentarios, permitiendo que los empleados se centren en tareas de mayor valor añadido para el cliente. También permite una respuesta más rápida y eficiente en la gestión de prestaciones. El big data, por lo tanto, mejora la eficacia general de las aseguradoras.
El uso de estas tecnologías, IA y big data, favorece además el descenso del fraude, lo que redunda en una reducción de costes y una optimización de la peritación.
Por otro lado, las aseguradoras pueden mejorar y personalizar su oferta de productos, lo que genera una mayor fidelización de los clientes.
Como ves, el sector asegurador está en constante evolución. Se adapta para dar el mejor servicio a sus clientes y, en definitiva, contribuir a lograr una sociedad más protegida y desarrollada.

