Los cambios que salvaron vidas en la carretera - Blog | Estamos Seguros

Los cambios que salvaron vidas en la carretera

Que la mortalidad en las carreteras españolas se ha reducido de forma muy apreciable en las últimas décadas, es algo que está fuera de toda duda. Esta reducción es el obvio resultado de varios factores, entre los cuales se encuentran los avances en la seguridad activa y pasiva de los vehículos, o las mejoras en la red viaria. Repasamos cómo estos cambios han favorecido la reducción de mortalidad en la carretera en las últimas décadas.

Cuando hablamos de disminución de accidentes y víctimas, debemos tener en cuenta que el principal factor de cambio siempre hemos sido, y seguimos siendo, las personas. Somos nosotros los que “decidimos” que los accidentes sean menos. Por eso, la reducción de la siniestralidad debe comportar una felicitación para todos nosotros.

En cuanto las medidas de reducción de accidentes, tanto pasivas como activas, que se han producido en los últimos años nos vamos a centrar en dos. En primer lugar, la generalización de los sistemas de retención infantil. Las “sillitas”, como comúnmente se conocen, tenían relativamente poca extensión entre los conductores españoles hace no mucho tiempo; en los años ochenta del pasado siglo, estaban incluso lejos de ser mayoritarias entre los padres conductores.

Pues bien, la generalización de las sillitas en los vehículos españoles ha supuesto un giro copernicano en la mortalidad infantil debida al tráfico. En el año 1980, la tasa de muertos de menos de 14 años por razón de tráfico fue de 7,6 por cada 100.000 habitantes; ¿quieres saber qué valor tuvo esa tasa en el 2018? El 0,63. La mortalidad se ha dividido por doce.

El balance no puede ser más positivo: la progresiva implantación de los equipamientos para menores en los vehículos, la adopción de los hábitos correctos de emplazamiento de éstos en los coches, ha podido salvar desde 1980 hasta 14.500 vidas de niños de menos de 14 años.

El carné por puntos

Sistemas de retención infantil

El otro gran avance, hoy ya innegable, es el carné por puntos. Cuando esta figura legal fue implantada, en julio del 2006, la tasa global de muertos en carretera en España era de 9,27 por cada 100.000. En el último año computado, el 2018, esa tasa había pasado a 4. Menos de la mitad. El carné por puntos, pues, es susceptible de haber evitado hasta 40.000 muertes en accidentes de tráfico; 9 diarias.

Las normas, las ofertas de productos, etc., siempre han de contar con algo importante: la voluntad de los conductores. Una voluntad que, claramente, no ha faltado en estos casos que relatamos. Por eso, la felicitación es para todos. La felicitación, y la invitación a seguir en la misma dirección.