Una renta vitalicia diferente según tus necesidades - Blog | Estamos Seguros

Una renta vitalicia diferente según tus necesidades

Puede que tras leer nuestro post anterior sobre las rentas vitalicias estés pensando: «pues lo mismo esto a mí me puede interesar». Sin embargo, también puede que te digas: «claro que yo tengo unas necesidades especiales; lo mismo el producto no se puede adaptar a mí».

En lo primero no nos metemos: es cosa tuya. En lo segundo, sin embargo, ya te decimos desde ya que te equivocas. Rentas vitalicias existen en el mercado desde hace 300 años (sí, has leído bien: TRES-CIEN-TOS, como el título de la peli), y eso es un tiempo como para haber innovado el producto varias veces. Hoy por hoy, hay muchos tipos de rentas vitalicias, capaces de responder a muchas necesidades. Aquí te ponemos los ejemplos más comunes.

¿Sabías que las rentas vitalicias son flexibles?

Sí, por ejemplo, te preocupa la pérdida del valor del dinero, puedes buscar productos que permitan actualizar la renta que recibes. De esta manera, te protegerás frente a la pérdida de poder adquisitivo.

Si no estás solo o sola en el mundo, y te preocupa que tu pareja se quede desamparada cuando tú faltes, puedes buscar un tipo de renta vitalicia con reversión. La reversión quiere decir que el compromiso del asegurador de pagar periódicamente la renta «pasa» a otra persona designada, normalmente el cónyuge, en el caso de que el beneficiario fallezca. De esta forma, pues, le dejas a tu pareja lo mismo que disfrutas tú.

Si no estás solo o sola en el mundo, y te preocupa que tu pareja se quede desamparada cuando tú faltes, puedes buscar un tipo de renta vitalicia con reversión.

¿Hay algún tipo de renta vitalicia que se pueda dejar como herencia?

Si tienes descendientes y deseas dejarles una herencia, también puedes buscar tipos de rentas vitalicias con herencia o lo que técnicamente se llamada contraseguro. El contraseguro es, básicamente, el compromiso del asegurador de que, a la muerte del beneficiario de la renta, aquellas personas que éste haya designado (sus herederos) reciban una cantidad relacionada con el ahorro con el que esa persona compró la renta. Los contraseguros se conforman como diferentes porcentajes de ese ahorro. Depende de las condiciones del contrato.

Por último, en el caso de que consideres que vas a tener diferentes necesidades durante el periodo que cobras la renta, puedes seleccionarla de forma que tenga diferentes intensidades de pago a lo largo del tiempo. Piensa, por ejemplo, en alguien que compra una renta vitalicia poco tiempo después de haberse jubilado. En el momento en que empieza a percibirla, su pensión pública cubre razonablemente sus necesidades y considera que no necesita un importante aporte adicional. Sin embargo, a esta persona le preocupa que, cuando pasen 10 o 15 años, será más viejo, tendrá necesidades específicas (tratamientos, cuidadores…) que, tal vez, hagan aconsejable que en ese momento cobre más dinero. Por todas estas razones, el ahorrador, a la hora de comprar la renta, la puede elegir para que permita ese cambio en la cantidad del pago periódico (lo cual, eso sí, afectará al contraseguro).