¿Necesita seguro una embarcación de recreo? - Blog | Estamos Seguros

¿Necesita seguro una embarcación de recreo?

Te ahorraremos la espera: sí. Lo necesita. Es obligatorio. Una embarcación de recreo, exactamente igual que un vehículo a motor, puede causar daños, incluso involuntariamente, a personas y cosas.

Si bien es cierto, que circule por el agua ayuda, la verdad, ayuda a que haya menos accidentes porque los mares y océanos suelen ir menos atascados que las carreteras; pero esa diferencia no cambia las cosas.

En España, ser propietario de una embarcación de recreo supone tener que asegurarla, y es por ello que actualmente hay en vigor en el país unos 185.000 seguros de este tipo. Según las estadísticas, una embarcación de recreo tiene un percance cada 18 años como media. Ésta es la frecuencia de las embarcaciones a motor (las mayoritarias), que es mucho más pequeña en las motos de agua (estadísticamente, se produce un percance cada sesenta años); pero resulta más grave en el caso de las embarcaciones de vela: un suceso cada diez años.

Según las estadísticas una embarcación a motor tiene un percance cada 18 años y una de vela, cada 10 años

Los percances de embarcaciones de recreo, además, no son baratos. Si causas daño con una moto de agua, y fíjate que parece poca cosa, si no tuvieras seguro tendrías que prepararte para aflojar 1.800 euros; eso son dos veces y media la expectativa de pago que tienes si te das un golpe con tu coche contra otro coche. En el caso de las embarcaciones a motor, el coste se va a 3.400 euros y en el de las embarcaciones a vela es incluso superior a los 5.000 euros. Está claro que, si eres la víctima de una embarcación de recreo, que cobres o no cobres cantidades así no puede depender de que el patrón tenga o deje de tener 3.000 euros. El seguro está ahí, como en el caso de los automóviles, para que todo el mundo cobre. Porque el seguro obligatorio siempre está pensando en el perjudicado, y lo que busca es garantizar que, si ha resultado dañado, reciba siempre la oportuna reparación.

Si algún día decides tener una embarcación de éstas comprobarás, si no lo has hecho ya, que el seguro no es desde luego el componente de coste más importante del esfuerzo económico necesario para ser patrón. La mutualización de riesgos, que está en el centro de todo producto asegurador, unido al hecho de que España, siendo un país con tanta costa, le tenga bastante afición a la cosa, hacen que sea posible distribuir los riesgos de forma eficiente, generando un sistema asegurador que lleva ya muchos años funcionando a buen rendimiento.

Anímate a ser el rey de los mares. Pero, eso sí, seguro.