¿Merece la pena contratar un seguro de viaje? - Blog

“Nos preguntaron qué necesitábamos. Dijimos: sacadnos de aquí”

Todo viaje es una aventura, pero a veces mucho mayor de lo esperado. Es lo que le ocurrió al periodista Mariano Guindal y su familia durante unas vacaciones en la India.

Fue hace 25 años pero lo recuerdan como si fuera ayer: “Nos encontrábamos en una situación de miedo, de angustia, de total congoja… y nuestro seguro de viaje consiguió sacarnos de ella”.

Mariano, su mujer y sus dos hijos recorrían el norte del país asiático cuando, en una remota colina cerca de la frontera con Pakistán, su hija Carlota, de 12 años, empezó a sufrir una fiebre muy alta. Hasta 41 grados. La primera asistencia médica que recibieron llegó una hora después. Eso es lo que tardó un médico en llegar en bicicleta hasta el lugar donde se encontraban de la zona.

La situación era de “miedo, angustia y congoja”

Tras la sospecha de que podía ser apendicitis, decidieron trasladar a la niña urgentemente hasta un hospital cercano. Las condiciones allí, sin embargo, no eran las adecuadas para tratarla. “Estamos hablando de la India de hace más de dos décadas. En aquel hospital no había ningún tipo de limpieza. Había ratas por los pasillos… y teníamos que comprar un calmante para que los médicos se lo pudieran administrar”, relata el periodista. Para Mariano Guindal, la situación era de “miedo, angustia y congoja”.

Una llamada lo cambió todo

La situación era muy grave y existía la posibilidad de que la dolencia derivara en peritonitis. Desde la embajada española les advirtieron de los peligros de tratarse en un centro médico tan precario. “Había muchos peligros de infección por sangre contaminada o incluso la posibilidad de exponerse al riesgo del tráfico de órganos en caso de operación”, relata Guindal. Fue entonces cuando la familia decidió recurrir a su seguro de viaje. “Llamamos a la aseguradora y nos preguntaron qué necesitábamos. Les pedimos que nos sacaran de allí”.

Un avión medicalizado llegó hasta el lugar. Su objetivo: tratar a Carlota y llevarla hasta la capital del país, Nueva Delhi. Eran las cuatro de la mañana cuando, en medio de un fuerte monzón, la aeronave llegó para rescatarles. “Cuando el avión aterriza tienes la sensación de que ha venido Dios a verte”, rememora Guindal.

Carlota fue ingresada en el hospital diplomático de la capital. Ahí pasó una semana antes de su traslado a Madrid, para operarse finalmente en el La Paz. Para entonces, la factura de la atención médica en la India y el viaje de regreso a España ascendía a la friolera de 1 millón de pesetas (6.000 euros, sin considerar la inflación). Una cifra “desorbitada”, en palabras del propio Mariano Guindal, que la familia habría tenido dificultades para asumir..

¿Merece la pena contratar un seguro de viaje?

Mariano Guindal lo tiene claro. “Contratar un seguro de viaje es como cuando compras la lotería. Lo haces solo por si acaso, pero la compras porque cuando te toca se convierte en el dinero mejor invertido de tu vida”, sentencia. La seguridad forma parte de las vacaciones.