Seguridad industrial: así se protegen las empresas con el seguro - Blog

Seguridad industrial: así se protegen las empresas con el seguro

Los datos internacionales sugieren que la empresa española está entre las que más se protege ante los problemas que le puedan surgir. Se puede calcular que unos dos millones de empresas tienen seguros como tales, seguros a través de los cuales se atienden unos 2.000 sucesos diarios que les ocurren. No habrás reparado en ello pero la seguridad industrial también juega a tu favor ya que consumes los productos que esas empresas fabrican y comercializan.

Los percances que te paga el seguro no son los únicos que cobras. Tú, aunque no lo sepas, también te beneficias de pagos que hacen las aseguradoras a otros, como los que realiza el sector a las industrias. Porque si ellas saben que están cubiertas, que la probabilidad de que ocurra algo inesperado que les cause pérdidas es menor, entonces invierten con más alegría, innovan, experimentan; y eso, al fin y al cabo, quiere decir que los productos y servicios que tú consumes tengan más calidad y a precios más ajustados.

La seguridad industrial a través de los seguros es un submundo formado por muchas prestaciones muy distintas, como es lógico porque la industria misma es, también, muy variada.

Percances industriales

En España estimamos que unos dos millones de empresas tienen seguros como tales, seguros a través de los cuales se atienden unos 2.000 sucesos diarios que les ocurren. La seguridad que, valga la redundancia, aporta el seguro industrial, se hace bien patente por el hecho de que los percances en las industrias no son baratos.

Costes de servicios en el seguro industrial

Piensa que la expectativa estadística de un golpe de chapa en un automóvil es que repararlo venga a costar algo menos de 900 euros. Pero esos 900 euros se comparan, por ejemplo, con los casi 13.000 que puede costar un percance en el seguro industrial más común, que es el multirriesgo. O los 4.700 euros que se lleva un percance por avería de maquinaria. Y aquí estamos hablando de costes promedios, porque en el seguro industrial, cuando se miran los percances más caros, no es extraño encontrarse costes por encima de los 100.000 euros.

Así las cosas, tal vez incluso se podría decir que el principal servicio que rinde el seguro industrial no está en los pagos que realiza.

El principal servicio está en la sensación de seguridad que le aporta al industrial el hecho de saber que, si ocurren cosas negativas, alguien, el seguro, va a correr con los costes. Como el seguro mutualiza los riesgos (es decir, los reparte entre todos sus asegurados) puede permitirse pedirle a cada cliente que pague una pequeña parte de dicho riesgo. Pero si cada uno de esos clientes tuviese que enfrentarse a la posibilidad de sufrir una pérdida por sí solo, su actitud sería muy diferente. Sin mutualización, debería guardar más recursos, y eso supone que cobraría más por sus productos. Tú lo pagarías, pues.

Así pues, cada vez que un asegurador le paga 10.000 euros a un transportista que ha sufrido daños en su vehículo o en la mercancía, o 7.800 a un constructor que ha tenido un problema en una obra (ambas son cifras promedio), no te está pagando a ti todo ese dinero; pero si consumes aquello que llevaba el transportista o te estás comprando un piso, en realidad, sí, te lo está ahorrando. El seguro industrial, pues, también está ahí para que a ti te vaya mejor.