Seguros cinematográficos: cuando un actor muere durante el rodaje - Blog

Seguros cinematográficos: cuando un actor muere durante el rodaje

Aunque, por suerte, no es algo frecuente, a lo largo de la historia hemos visto muchas ocasiones en las que la muerte de un actor, protagonista o secundario, ha truncado un rodaje antes de llegar a su fin. Los seguros cinematográficos son los encargados de mitigar las consecuencias de esta situación que puede llegar a costar millones de euros a la productora. ¿Cómo lo hacen?

Los seguros cinematográficos protegen cada momento de la filmación de una película y el estreno de la misma no iba a ser menos. Por eso, cuando un actor o actriz muere de forma imprevista y la película todavía no está terminada, es necesario que las aseguradoras salgan al rescate, para garantizar el estreno y también para evitar la ruina económica de la productora.

Actores y actrices que murieron durante un rodaje

Lo hemos visto en numerosas ocasiones. Heath Ledger falleció en 2008 antes de finalizar El Caballero Oscuro, un papel por el que recibió numerosos galardones a título póstumo. Otro laureado actor, Philip Symour Hoffman, también murió dejando no uno sino varios rodajes a medias, Los Juegos del Hambre y El hombre más buscado.

También se ha dado el caso de actores que acabaron la película que rodaban pero no pudieron dar continuidad a la saga. Es el caso de Richard Harris en el papel de Dumbledore, en Harry Potter; o la archiconocida Carry Fisher, que murió durante el rodaje de Star Wars: Episodio VIII. Aunque la actriz había finalizado su papel en la película el personaje debía tener continuidad. Disney había previsto esta situación y tenía contratada una póliza de seguros por valor de 47 millones de euros.

¿Cómo se acaba una película cuando el actor muere?

La productora dispone de varias opciones en función de cuánto metraje faltaba por rodar cuando el actor en cuestión falleció. En caso de que fueran pocas escenas, se puede reescribir el guion para evitar que dicho personaje aparezca, es decir, se vuelven a rodar las escenas pero sin él o bien se le elimina de la trama en algún momento concreto para que no sea necesario que vuelva a aparecer. Otra opción es completar el rodaje con un doble, intentando que aparezca en cámara lo justo y necesario y siempre con los ángulos más estudiados. Una vía que encarece bastante el precio de filmación e incluso al resultado final, es sustituir al actor mediante efectos especiales, utilizando imágenes de recurso que se grabaron en vida o incluso con recreación pura y dura por ordenador.

Tras la muerte de un actor o actriz protagonista, la productora puede modificar el guion para que el personaje no aparezca, sustituirle con un doble o bien utilizar efectos especiales

¿Qué cubre el seguro cinematográfico?

Sea cual sea la opción elegida, retomar el rodaje de una película tras el fallecimiento de un actor protagonista, siempre implica gastos. El seguro cinematográfico es el que asume los costes de reescribir un guion, contratar un doble o editar digitalmente la cinta. Otra parte importante que asumen este tipo de seguros son los gastos que este fallecimiento inesperado causa al estreno y promoción de la película, que normalmente están previstos con mucho tiempo de antelación. Desde reserva de salas para el estreno hasta la fiesta para celebrar el fin de la grabación. Hay que pensar que cualquier cambio en un rodaje implica a decenas de personas, desde asistentes de luz hasta operadores de cámara pasando por maquilladores, vestuario e incluso equipo de comunicación y prensa. Los seguros cinematográficos tienen muchos frentes a indemnizar.

Imagen de cabecera: Flicker CC: Nico Padilla