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Seguros para practicar deportes de nieve

Hay muchos deportes de invierno. El esquí es el protagonista, pero existen más deportes que se practican en la nieve, como las raquetas, el esquí de fondo o de travesía, el descenso de trineo o la carrera de trineos tirados por perros (mushing). También sobre el hielo, como el patinaje, el hockey o el curling. Cada vez hay más oferta de deportes de nieve. ¡Y no sólo en Alaska o en Laponia, sino en España y en muchos más lugares de Europa!

Hay muchas cosas que pueden pasarte dentro y fuera de la pista cuando vas a esquiar y, aunque deseamos que no te ocurra nunca, lo cierto es que debes estar preparado por si acaso. Aunque todos los seguros de los deportes de invierno tienen coberturas similares, no todos son contratados por las mismas personas. Si eres un aficionado, puedes tener accidentes de principiante, mientras que, si eres un profesional, necesitarás protección con unas coberturas más sofisticadas.

Existen varios tipos de seguros que pueden protegerte al practicas esquí y otros deportes de nieve:

  • Seguro de forfait. Es el propio seguro de la estación de esquí y te protege desde el momento en el que contratas el forfait, es decir, el pase de identificación que te da permiso para utilizar las pistas y las instalaciones. Es un seguro básico tanto en coberturas como en límites, que te cubrirá ante los daños que sufras por el mal estado de las pistas o instalaciones, pero no, por ejemplo, de la caída que sufras por tu torpeza en una bajada o de los daños que provoques a otro esquiador al golpearle en tu caída.
  • Seguro de esquí. Se trata de un seguro específico para la práctica de este deporte que se puede contratar en las propias pistas o bien previamente en cualquier aseguradora especializada. Te protege ante accidentes en la nieve, desde un culetazo hasta una rotura de menisco. En caso de que tengan que socorrerte, el seguro cubre la recogida en pistas, la atención médica, el traslado al centro sanitario, las pruebas diagnósticas e incluso la medicación que necesites. Este seguro te cubre incluso la devolución del importe del forfait y las clases de esquí no disfrutadas si no puedes volver a deslizarte por la nieve. Otra cobertura interesante que deben incluir estos seguros es la responsabilidad civil, ya que una mala caída puede tener consecuencias para otras personas. Por ejemplo, si te llevas por delante a otro esquiador. En caso de no contar con esta cobertura, deberás pagar de tu bolsillo su atención médica e, incluso, una indemnización en caso de que le lesiones.
  • Otros seguros. Existen otros seguros que pueden protegerte ante imprevistos en un viaje a la nieve, como un seguro de accidentes o de salud, pero es muy importante que compruebes antes que así está especificado en las coberturas de tu contrato, pues muchas compañías excluyen lo que consideran deportes de riesgo. De ser así, sería necesario contratar un seguro específico. El seguro de asistencia en viaje es otro de los productos que puede salir al rescate cuando vas a practicar deportes de nieve, siempre y cuando no excluya la práctica de deportes de riesgo. Incluye el traslado del herido, el regreso anticipado a casa de él y sus acompañantes; y hasta el reembolso por las muletas o medicamentos que se tengan que adquirir. Este tipo de seguro, además, te protege en todo lo vinculado con tu viaje hasta las pistas: pérdida de equipaje, overbooking o cancelación del vuelo.

Los percances suceden, también en los momentos de vacaciones y ocio. Si eres de los que disfruta deslizándote sobre la nieve, toma nota de lo que te hemos contado en este post y añade a tu mochila de esquiador un buen seguro.