Cómo solicitar la indemnización al seguro tras una catástrofe natural

Cómo solicitar la indemnización al seguro tras una catástrofe natural

Cómo solicitar la indemnización al seguro tras una catástrofe natural

Todos miramos en la tele con mucho susto las imágenes de la erupción del volcán de La Palma, de las inundaciones provocadas por la Dana, los incendios incontrolados o la borrasca Filomena a principios de año. Pero peor lo tienen aquellos que lo han sufrido de cerca, que en muchas ocasiones han perdido sus casas o negocios, cuando no se han visto afectados personalmente ellos o sus familiares.

Las catástrofes naturales dejan a su paso un estela de destrucción de la que nadie está libre de verse perjudicado. ¿Y qué pasa si te toca?, ¿sabes si te lo cubre el seguro? ¿y qué hay que hacer para reclamarlo?

Naturalmente protegidos, detalla las pautas a seguir ante diez riesgos diferentes asociados a fenómenos de la naturaleza y explica a los asegurados quién les protege y cómo solicitar sus indemnizaciones.

Mucha gente tiene un poco de confusión con este tema y confunden las indemnizaciones del seguro con las ayudas públicas que concede el Estado en estos casos:

Los fondos que emplea el seguro para pagar indemnizaciones son recursos aportados por sus asegurados a través de la prima de seguro. Es decir, es dinero privado. El pago de ayudas por parte de las autoridades se realiza, en cambio, con cargo a los presupuestos del Estado. Son, pues, recursos públicos.

Todo esto se explica en Naturalmente Protegidos, un portal que te invitamos a visitar para salir de dudas y estar bien informado.

¿Cómo está estructurado el portal?

El site distribuido en diez fichas, que se corresponden con diez catástrofes naturales.Cada una de estas fichas explica cómo actuar en caso de daños por lluvia, inundación, tempestad, sequía, helada, nieve, terremoto, erupción volcánica o rayo.

Todas las fichas tienen una estructura idéntica, que organiza la información a través de un sistema de columnas y niveles de módulos o filas.
En la cabecera de cada ficha se identifica el fenómeno de la naturaleza que se esté tratando (lluvia, inundación, viento…). Después, la información aparece distribuida en columnas, en las que se define cuál es el elemento asegurado, ya sea la vida de una persona, un objeto (una vivienda, un coche…), una cosecha o una cabaña ganadera. Bajando por cada columna, se ve cómo actuar ante los distintos supuestos que se pueden producir mediante módulos.

 

 

Según cuáles sean estos daños y su
causa, corresponderá a una institución

u otra pagar la indemnización

En el primer módulo se describen los daños sufridos y su origen. Según cuáles sean estos daños y su causa, corresponderá a una institución u otra pagar la indemnización. En el segundo nivel de módulos se detalla, precisamente, con quién debe hablar el asegurado para percibir su indemnización: con su aseguradora, con el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) o con Agroseguro. Todo en función del bien asegurado y de la causa de los desperfectos. Por supuesto, todas las explicaciones son orientativas; es decir, que la protección que tenga el asegurado dependerá de las coberturas que contrató y del alcance de las mismas establecido en el contrato.Para facilitar la lectura, la información se segmenta por colores: Si corresponde pagar a la aseguradora, la columna es azul claro (personas) u oscuro (cosas). Si es responsabilidad del CCS, los módulos aparecen en color burdeos, y si se trata de elementos protegidos por Agroseguro aparecen en verde claro (cabañas ganaderas) u oscuro (cosechas). Además. en algunas fichas aparece un módulo adicional, con fondo amarillo, cuando es necesario que la intensidad del fenómeno (velocidad del viento, intensidad de las precipitaciones, magnitud del seísmo…) se acredite por una autoridad específica experta en la materia (AEMET, Instituto Geográfico Nacional…).

 

¿Quién se hace cargo de los asegurados en caso de desastre natural?

Ante una catástrofe de la naturaleza, aquellas personas que tengan un seguro serán indemnizadas por alguna de estas tres instituciones: su aseguradora, el CCS o Agroseguro. Todo dependerá de cuál era el bien protegido (una persona o una cosa) y cuál el origen del daño.

Una aseguradora es una empresa que se encarga de proteger económicamente a personas y objetos frente a los daños que pueden sufrir como consecuencia de riesgos de todo tipo a los que éstos están expuestos. Entre dichos riesgos figuran algunos eventos de carácter climatológico como la lluvia, los rayos, el granizo o los vientos hasta determinada intensidad.

El CCS es una empresa pública que depende del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital. Entre sus funciones figura indemnizar los daños ocasionados por los llamados “riesgos extraordinarios”, entre los que figuran varios fenómenos de la naturaleza como las inundaciones, las tempestades o los terremotos. Esta cobertura es posible gracias a un recargo que se aplica sobre prácticamente todas las pólizas de seguro en España.

Por último, Agroseguro gestiona el sistema español de Seguros Agrarios Combinados. Su objetivo es establecer una cobertura que permite al sector agrario hacer frente a los daños sufridos en cosechas y cabañas ganaderas por fenómenos de la naturaleza (heladas, sequías, inundaciones…). El seguro agrario en España está basado en la intervención conjunta de instituciones públicas y privadas, tiene carácter voluntario, se realiza bajo la fórmula de pool de coaseguro (actualmente 18 aseguradoras forman parte del mismo) y cuenta con subvenciones estatales al productor para el pago de la prima.