Estas fiestas, cuida la seguridad de todos: si bebes, no conduzcas
Se acercan las celebraciones navideñas: cenas, brindis, reuniones con amigos y familia. Son momentos para disfrutar, pero también para ser responsables. Uno de los mayores riesgos a los que podemos exponernos es a conducir después de beber. No lo hagas. Ni una sola cerveza compensa el peligro.
Conducir bajo los efectos del alcohol aumenta exponencialmente la posibilidad de sufrir un accidente. Te pones en riesgo a ti y también a quienes viajan contigo y a quien te puedas cruzar en el camino. Si has bebido, la mejor decisión es sencilla: no conduzcas.
¿Y si tengo que volver a casa?
Hay muchas alternativas seguras:
- Usa el transporte público
- Llama a un taxi o un vehículo de transporte conductor (VTC).
- Designad en el grupo de amigos o entre los familiares un conductor que no beba esa noche y que os traiga de vuelta a todos.
Si tu opción elegida es la última, puede que te surja la duda: ¿cubre el seguro a mi amigo o a mi cuñado si conduce mi coche de forma ocasional o excepcional?
La respuesta es sencilla: sí, siempre habrá cobertura para los daños que pueda sufrir una víctima en un accidente.
Estas fiestas, celebra con responsabilidad. Si bebes, no conduzcas. Y si necesitas que alguien te releve al volante, asegúrate de que todo está en orden con tu seguro. Porque la mejor manera de disfrutar la Navidad es llegar a casa sano y salvo.


