El perito en el seguro

El perito en el seguro

El seguro probablemente no existiría, o no como lo conocemos, si no existieran los peritos. El perito es alguien que siempre está ahí y que interviene en muchas situaciones que afectan al seguro. Su labor, sin embargo, no siempre se reconoce lo que se debería; algo que pretendemos equilibrar precisamente con este post.

El seguro es una protección que se activa cuando se produce un daño. La mayoría de las veces, la función de la aseguradora es reparar ese daño, bien económicamente a través de una indemnización, bien directamente mediante la prestación de un servicio. El objetivo ideal es que el cliente se quede como estaba antes de que el maldito percance le ocurrió, razón por la cual la reparación es tan importante.

Para poder proceder a la adecuada reparación resulta importantísimo conocer bien el daño; comprenderlo, entender cómo se originó, qué consecuencias ha tenido y las necesidades de reparación que ha generado. Pues bien: esta es la labor de la que se ocupa el perito.

Labor del perito: conocer el daño, entender cómo se originó, analizar cuáles han sido sus consecuencias y cuáles son las necesidades de reparación.

Cómo trabaja un perito

El perito es esa persona que visita la casa, el vehículo o a la persona dañada o lesionada, y valora dicho daño. Es la persona que ha de decidir cuánto vale la reparación de los males causados. Esto, dicho así, parece muy fácil pero, en realidad, valorar un daño puede llegar a ser una tarea extremadamente compleja, que reclame profundos y diversos conocimientos. Estos conocimientos los tiene el perito, que no por casualidad se llama perito, que es un vocablo que significa «experto». Con el tiempo, además, el perito acumula a sus conocimientos teóricos los que le aporta la experiencia diaria de su trabajo, también muy importantes.

El perito tiene una enorme importancia en relaciones de seguro basadas en la responsabilidad del percance, porque ésta puede no estar del todo clara. Un ejemplo de esto puede ser la humedad que se presenta en el techo de una casa, humedad que puede ser debida a un problema en las conducciones de agua de la propia casa, de las del vecino de arriba, o de las conducciones comunes de la comunidad de vecinos. El perito tiene la responsabilidad de delimitar esto, lo cual concluirá cuál es la aseguradora responsable de reparar los daños.

El perito juega un papel de gran importancia en la prevención y lucha contra el fraude ya que son los encargados de valorar los daños.

Un elemento del seguro en el que los peritos tienen un papel de gran importancia es la prevención y lucha contra el fraude. Casi todos los fraudes al seguro que se intentan se producen en el momento del percance y la intervención de los peritos en el conocimiento y valoración de sus consecuencias supone que sea, muy a menudo, este profesional el que se da cuenta de que algo «huele mal» ahí. En los casos de resolución de fraude, la intervención de los peritos es muy frecuente y a menudo relevante.

El perito, por lo tanto, es un profesional, valga la redundancia, muy profesional, cuyo concurso resulta básico para que el seguro haga su trabajo, y lo haga bien.